Mou 2.0: la misma disciplina, menos guerra
José Mourinho regresa al Real Madrid con la misma exigencia de siempre en el campo, pero con una versión más madura y menos combativa fuera.
José Mourinho vuelve al Real Madrid en un momento delicado: llega tras el declive de la etapa de Carlo Ancelotti, un curso irregular con Xabi Alonso en el banquillo y una campaña posterior en la que Álvaro Arbeloa no consiguió estabilizar al equipo. La entidad blanca ha optado por una cara conocida para restablecer el mando en el vestuario, algo que en los despachos se percibía debilitado.
Catorce años después de su primer paso por el club, el técnico portugués aterriza con un perfil distinto, aunque su forma de trabajar sobre el césped apenas ha variado: máxima exigencia, control absoluto de cada detalle y jornadas de entrenamiento muy intensas. Mourinho ya se instaló hace unas semanas en Valdebebas con el propósito de recuperar una disciplina que, según su entorno, se había diluido en los últimos cursos. Si en su etapa anterior tendía a marcar su autoridad de forma unilateral —lo que le enfrentó con varios pesos pesados del vestuario—, quienes le tratan hoy sostienen que ahora prioriza el diálogo.
Los futbolistas que ya siguen sus indicaciones en la Ciudad Deportiva han notado el cambio de ritmo desde el primer día: sesiones que arrancan mucho antes de lo habitual y varias jornadas con doble entrenamiento a la semana. El técnico combina la preparación física con el trabajo táctico, aunque el balón sigue siendo el centro de sus sesiones, y ya participa en decisiones que trascienden lo estrictamente deportivo.
El giro más llamativo, sin embargo, se percibe fuera del campo. Las personas de su círculo apuntan a que ha dejado atrás buena parte de los enfrentamientos públicos con árbitros, medios o instituciones que marcaron su primera etapa en el Real Madrid. El propio entrenador ha admitido en los últimos meses que su enfoque ha virado hacia una actitud menos centrada en sí mismo y más volcada en su entorno. Falta comprobar si ese cambio se traduce también en resultados dentro del Bernabéu.



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