El método de Mou, intacto tras los años
El técnico portugués llega cada mañana a las 7:45 y diseña al milímetro el trabajo diario junto a su cuerpo técnico, sin dejar nada al azar.
José Mourinho ha vuelto a Valdebebas, pero hay algo que no ha cambiado con el paso de los años: su manera de entender el fútbol. El técnico portugués ha regresado al Real Madrid con la misma obsesión por el detalle que marcó su primera etapa y vive cada jornada como si estuviera preparando una final, en una vuelta que ya se había anticipado con una hoja de ruta definida para este verano. No hay improvisación ni tiempos muertos en ningún aspecto del trabajo diario.
Su jornada arranca muy pronto: suele llegar a la Ciudad Real Madrid alrededor de las 7:45 horas, mucho antes del inicio de los entrenamientos, y desde ese momento encadena reuniones con todos los departamentos de su cuerpo técnico para diseñar al milímetro cada sesión. Nada queda al azar: quiere saber qué hará cada futbolista, en qué momento y con qué objetivo concreto.
Mourinho planifica absolutamente todo, con el programa de entrenamientos y la hoja de ruta de toda la semana definidos con antelación. Además de las reuniones colectivas, mantiene encuentros individuales con cada uno de los técnicos de su staff para coordinar todos los aspectos del trabajo, y celebra sesiones conjuntas en las que se debaten conceptos tácticos y filosofías de juego, buscando que todo el cuerpo técnico hable el mismo idioma futbolístico.
Su obsesión también alcanza la preparación física: supervisa de cerca el trabajo de los responsables de rendimiento y mantiene reuniones constantes con los servicios médicos para conocer el estado de cada jugador. Además, mantiene un contacto continuo con los responsables de la cantera para seguir la evolución de los jóvenes con mayor proyección. Han pasado los años, pero su manera de entender el fútbol permanece intacta.



Publicar comentario