El Madrid se toma un Red Bull para llegar con alas al Camp Nou
Primer cuarto de hora de tanteo entre Real Madrid y RB Leipzig. No hubo ocasión alguna que reseñar, ni en la portería de Vandevoort ni en la de Thibaut Courtois. Lo más reseñable de estos primeros quince minutos fue una escapada de Rómulo, delantero del RB Leipzig, que desperdició por su propia impericia. ¿Cómo? No cruzando el cuerpo delante de Antonio Rüdiger, quien con esta mala maniobra del brasileño pudo robarle la pelota con limpieza.
A pesar del dominio merengue, la primera ocasión del partido fue del conjunto lipsiense. Buena acción del frente de ataque del equipo de Martín Demichelis, que termina Rómulo con un buen disparo a la media vuelta que manda al córner Thibaut Courtois. Rápidamente llegó la réplica merengue: Jugada individual de Vinicius que el brasileño culmina con un fuerte, pero centrado disparo que repele Vandevoort hacia su lado izquierdo. El paso de los minutos diluyó al Real Madrid, y envalentonó al conjunto lipsiense, que tuvo la mejor ocasión del primer tiempo.
De nuevo, Rómulo fue quien gozó de la ocasión de adelantar a su equipo y de nuevo Courtois le negó el tanto. ¿Cómo? Venciéndole en el mano a mano. Gol que no entra a la portería contraria, vuelve a la tuya propia. Eso dice el refranero futbolístico, que cumplió con creces Bernardo Silva al borde del descanso. El luso aprovechó un balón suelto en el área pequeña del conjunto germano, que encontró antes que Vandevoort, para poner en ventaja a su equipo.
El inicio de la segunda parte nos trajo la sentencia del partido. Los pupilos de José Mourinho, sin dejar de lado su ritmo lento de juego, llegaron al 2-0 en su primera llegada al área lipsiense. Centro hacia el segundo palo que Mbappé deja en boca de gol para el primero que llegue, que fue Arda Güler, quien fue el autor material del 2-0. Tras el gol del jugador turco, el trámite del partido se convirtió en la nada. Ambos equipos se limitaron durante bastantes minutos a intercambiarse el balón, tras llegar al borde del área. En esa zona del campo a ambos equipos se les bajaban las persianas rápidamente.
Finalmente, se llegó al final del partido con el marcador de 4-1. Eso sí, para llegar a este 3-1, primero José Mourinho comenzó a pensar en el clásico dando descansos a hombres importantes como Arda Güler. Luego, Kylian Mbappé y Yan Diomande pusieron las cifras definitivas en el marcador. Entre medias, Gomis hizo el 3-1. Por último, si alguien tenía alguna duda, el RB Leipzig enseñó su incapacidad para crear peligro real sobre la portería de Courtois. En este rubro destacó Rómulo, cuyo pasaporte dice que es brasileño, cosa que su fútbol niega con vehemencia.



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