Así logró Deco convencer a Rodri en secreto
Deco se reunió en secreto con Rodri en un hotel de Barcelona el 30 de julio para venderle el proyecto azulgrana y ganarle la partida al Madrid.
Lo más llamativo del fichaje de Rodri por el FC Barcelona no es la operación en sí, sino el sigilo con el que se ha cocinado. Según ha podido reconstruir Sport con detalles inéditos hasta ahora, detrás de un acuerdo que hoy parece encaminado hay semanas de trabajo silencioso capaz de darle la vuelta a una negociación que, hace apenas unos días, parecía decantada del lado del Real Madrid.
Una escala que no fue casualidad
Todo arranca el jueves 30 de julio. Deco tenía billete para volar directo desde sus vacaciones en Croacia hasta Birmingham, donde el resto de la expedición azulgrana preparaba la pretemporada. En su lugar, hizo escala en Barcelona y permaneció allí más de un día antes de reincorporarse al grupo. Nadie entendió entonces el motivo: mientras Hansi Flick y la plantilla entrenaban en Inglaterra, el director deportivo seguía en Cataluña, reservándose tiempo para una cita que podía cambiarlo todo.
El propio Deco ya venía sondeando telefónicamente al entorno del centrocampista sobre las condiciones económicas. Con esa vía abierta, el club decidió ir más allá y buscar el cara a cara. Se pidió máxima discreción a todos los implicados: ni fotos, ni filtraciones, nada que pusiera en riesgo una gestión tan sensible en una ciudad, como reconocen fuentes del club, donde cualquier movimiento acaba sabiéndose.
Rodri se encontraba esos días en Cataluña tras acudir a una boda en la Costa Brava, circunstancia que aprovechó para reunirse con Deco en un hotel de cinco estrellas durante dos horas y media. Allí el dirigente le expuso el proyecto, el rol que ocuparía en el esquema de Flick y la importancia que el técnico alemán le otorgaba. Aquel encuentro cambió la perspectiva del internacional español, que hasta entonces solo había escuchado al Madrid sin dar el sí definitivo.
Flick y un aliado inesperado
A partir de ahí, Flick se implicó personalmente y llamó en varias ocasiones al futbolista para explicarle su papel dentro del equipo, un gesto que refleja la sintonía entre el técnico y la dirección deportiva. Pero hubo otro nombre determinante y mucho menos conocido: Dani Codina, responsable de atención al futbolista en el Barça, que coincidió con Rodri durante años en el Manchester City y forjó con él una relación de confianza. Codina facilitó la cita en el hotel y acompañó varios momentos clave del proceso; de hecho, en su propia boda, celebrada días antes, varios invitados bromearon con Rodri sobre la posibilidad de fichar por el club catalán.
El último empujón
El pasado martes, Deco viajó a Madrid por otros asuntos de mercado y aprovechó para trasladar al entorno del jugador el convencimiento absoluto del club. Ese desplazamiento, sin embargo, generó una expectación inesperada, lo que obligó a extremar aún más el sigilo en los siguientes movimientos. Finalmente, sobre las tres de la tarde del jueves, llegó la llamada que el Barça esperaba: el proyecto había convencido al futbolista. La entidad ya trabaja incluso en cómo encajarlo tácticamente junto a Pedri en el doble pivote, aunque restan flecos por cerrar antes de dar la operación por completada.



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