Así ha conquistado Gordon a sus compañeros del Barça
Anthony Gordon se gana también al vestuario del Barça gracias a su humildad y profesionalidad, aunque todavía trabaja para dominar el idioma
Anthony Gordon no solo ha conquistado a la afición del Barça. El delantero inglés también se ha ganado al vestuario, algo nada sencillo en un club con la exigencia y las jerarquías propias de uno de los equipos más grandes del mundo.
La grada ya le dedica pancartas y ha coreado su nombre en el Camp Nou, un síntoma claro de cómo ha encajado dentro del ecosistema blaugrana. Puertas adentro, sin embargo, la adaptación exige mucho más: hay que ganarse el respeto de compañeros con trayectoria y peso específico dentro del vestuario. Gordon lo ha conseguido con naturalidad.
Pese a llegar como la inversión más importante del Barça en los últimos años, el inglés no actúa como una estrella. Su humildad y su profesionalidad le han abierto camino entre sus compañeros sin fricciones. El idioma sigue siendo su principal reto, aunque ya trabaja para superarlo poco a poco.
Gordon no se limita al castellano
Gordon no solo estudia castellano. También muestra interés por el catalán, la lengua propia de Catalunya, un gesto que sus compañeros valoran como una señal de compromiso a largo plazo. El inglés no quiere ser un futbolista de paso por Barcelona.
Su actitud confirma esa intención: se ha volcado en integrarse tanto con el entorno del club como con quienes ya vestían de blaugrana antes de su llegada desde el Newcastle. Esa entrega dentro del vestuario, sumada a su rendimiento sobre el césped, explica por qué Gordon ha dejado de ser «el fichaje» para convertirse en un jugador más dentro del Barça.



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