El Espanyol ganó y, por ahora, el infierno puede esperar
El equipo perico venció al Athletic Club, rompió su mala racha y dio unpaso clave en la lucha por mantenerse en Primera División.
Miércoles, 13 de mayo de 2026. Hay partidos que se consideran vitales. Para muchos clubes nose trata de una final de copa, sino de decidir si se permanece en Primera División o se continúa encaída libre. En el caso del RCD Espanyol de Barcelona, una masa silenciosa de afición perica sea cercaba al RCDE Stadium para descargar toda su energía y alentar al equipo desde el primer minuto, en un duelo crucial frente al Athletic Club, que llegaba con el objetivo de consolidarse en puestos europeos.
Los primeros minutos dejaron claro que el conjunto perico no quería defraudara su gente. La incógnita pasaba por sostener esa inercia inicial: intensidad en la marca y juegodirecto hacia la portería de Unai Simón. Manolo González apostó desde el inicio por Antoniu Roca.Sin brillar demasiado, el Espanyol volvió a parecerse por momentos al equipo de la primera vuelta.Por su parte, el Athletic buscó generar peligro por las bandas con un movedizo Iñaki Williams, queaparecía tanto por izquierda como por derecha. Aun así, el conjunto perico no se desdibujó comoen otros partidos.
Dos atajadas de Unai Simón desataron la locura en el RCDE Stadium ycomenzaron a transmitirse sensaciones positivas. Además, los goles del Villarreal CF ante elSevilla FC, rival directo en la pelea por la permanencia, también alegraban a la afición blanquiazul.Pero los sustos siguieron presentes. Una jugada rocambolesca tras un córner terminó en ellarguero antes de que Marko Dmitrović atrapara el balón. Después llegó un remate al palo de UnaiGómez en el tiempo añadido. El descanso llegó con un 0-0 y con el aliento contenido en elestadio.En la segunda etapa, el RCD Espanyol siguió buscando con más ganas que claridad. El equipovolvió a cargar con uno de sus grandes problemas de la temporada: le cuesta generar peligro ytambién sufre por la falta de definición. Para colmo, desde La Cerámica llegaba la noticia delempate del Sevilla FC.
El partido entró en una fase trabada, con pelotas divididas, errores enmitad de cancha y jugadas que apenas insinuaban peligro. Entonces, Manolo González movió elbanquillo y encontró respuestas. El ingreso de Pere Milla y Jofre Carreras le dio más profundidady energía al equipo. En el minuto 69, Pere Milla conectó un centro del incansable Romero y desatóla locura en el RCDE Stadium. Ya dejó de escucharse lo que pasaba en La Cerámica. A partir deahí, el Espanyol intentó manejar el balón, mientras el Athletic Club adelantó líneas y buscógenerar peligro en el tramo final. La afición perica intuía que la larga sequía de triunfos estabacerca de terminar y, ya en el tiempo añadido, apareció Kike García, recién ingresado, parasentenciar el partido y confirmar un triunfo muy esperado. Con Monchi en la grada la permanenciaquedó un poco más cerca.El RCD Espanyol no ganaba desde su visita al Athletic Club, en diciembre de 2025.



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