El auténtico diablo es rojiblanco y se llama Atlético (2-0)
Comienzo eléctrico del Atlético de Madrid. No se había acomodado el público del Metropolitano y ya se había puesto por delante en el marcador. Los hombres de Diego Pablo Simeone capitalizaron la impresentable puesta en escena del Manchester United: En la misma estaba Leny Yoro como lateral derecho, Andriy Santos como central, Diogo Dalot no se sabe muy bien dónde… Pelota a la espalda de la defensa ‘mancunian’ que corrió Alex Baena con toda la fe y visión de juego del mundo. El almeriense paró, templó, sentó a Andriy Santos y encontró a Pablo Barrios, que con suspense puso el 1-0.
Tras la electricidad y el caos inicial, el partido se estabilizó. Pudo empatar el Manchester United; oportunidades claras tuvo, Mbeumo tuvo dos excelentes opciones para igualar antes del minuto treinta, pero entre Oblak y la defensa colchonera conjuraron el peligro. También pudo ampliar su ventaja el Atlético con un libre directo que besó la cruceta. Pero lo cierto es que el partido se equilibró. Eso sí, siguió siendo agradable a la vista, aunque con más errores que aciertos cerca de las zonas de máximo riesgo.
Pudo pagar cara su impericia ante el gol el equipo de Michael Carrick, pero el VAR salió al quite de los ‘Red Devils’ para anular el 2-0 de Johnny Cardoso por una mano previa de Marcos Llorente. Con esta incidencia, el sueco Glenn Nyberg decretó el final del primer tiempo. El segundo tiempo introdujo al partido en una meseta, de la que lo sacó Pablo Barrios con un jugadón TOP que Julián Álvarez mandó al poste derecho de la meta de Lammens…, y un error de Romero. El ‘Cuti’ fue blando a un duelo, que perdió, con Youri Tielemans en mitad de la cancha. Youri, según ganó el duelo levantó la cabeza para encontrar a un Bruno Fernandes al que se le fue por centímetros la vaselina sobre Jan Oblak.
Luego de las grandes ocasiones de ambos equipos, el choque ganó en ritmo, aunque no en calidad diferencial. El mejor ejemplo de eso fue Alex Baena, quien insinuó muchas cosas, pero tras su gran jugada del primer minuto, cerró pocas. Lo contrario fue Bruno Fernandes, quien entró poco en juego, pero que cuando lo hacía helaba la sangre del Metropolitano. Tuvo el 1-1 otra vez a los setenta minutos, pero su intencionado chut besó el larguero de la meta rojiblanca. Jonathan David, en quince minutos mostró mucho más que el inerte Julián Álvarez. Tal es así, que forzó la expulsión de Leny Yoro a un cuarto de hora del final, por negar una ocasión manifiesta de gol. Esta jugada, la expulsión de Leny Yoro, finiquito el partido. Tras la misma, los de Michael Carrick desaparecieron, para ver jugar a placer a un Atlético de Madrid que amarró la victoria con otro gol de Ademola Lookman, y una última intervención milagrosa de Jan Oblak en el descuento.



Publicar comentario