Mourinho pone orden en el vestuario
Menús controlados por nutricionistas, comidas en grupo, castigos en el gimnasio y tratamiento médico centralizado marcan la nueva rutina en Valdebebas.
José Mourinho llegó a Valdebebas y no tardó en detectar costumbres que no le convencían. Según ha informado el periodista Félix Díaz en el diario AS, el técnico portugués ha puesto en marcha varias medidas para reordenar la vida diaria del vestuario del Real Madrid.
La primera afecta a la alimentación. Los futbolistas ya no eligen libremente qué comer: ahora son los nutricionistas del club quienes marcan los menús, cerrando así cualquier margen de improvisación en un aspecto que Mourinho considera clave para el rendimiento físico.
La segunda medida busca reforzar la unión del grupo. El equipo ha empezado a comer todos juntos en la Ciudad Deportiva, dejando atrás la costumbre de que cada jugador comiera por separado en su domicilio. Según fuentes del vestuario citadas por el propio medio, el ambiente que se respira tras este cambio es «muy, muy bueno».
En el terreno disciplinario, el técnico también ha introducido su propio método. En lugar de las tradicionales multas económicas por impuntualidad, Mourinho opta por enviar al infractor a entrenar en solitario en el gimnasio, apartado del resto del grupo, como forma de corrección.
Por último, el luso ha centralizado el tratamiento de las lesiones. Los jugadores deben acudir mañana y tarde a Valdebebas para trabajar con los preparadores físicos y los médicos del club, sin recurrir a especialistas externos, buscando así un control más estricto sobre la evolución de cada caso.
Estas medidas se suman a la línea de máxima exigencia que el entrenador ha marcado desde su llegada al banquillo blanco, con el objetivo de recuperar la disciplina y la mentalidad competitiva que, según su entorno, se habían diluido en el club en los últimos cursos.



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