Palazo: «Laporta actúa para los medios y su circo privado»
Gil Marín acusa a Laporta de actuar para su propio circo mediático, jugando con la afición, la prensa y el propio Julián Álvarez
Miguel Ángel Gil Marín ha cargado con una dureza inusitada contra Joan Laporta, al que ha retratado como un presidente que juega sucio y monta un espectáculo a costa de todos. Sobre el culebrón de Julián Álvarez, el consejero delegado del Atlético de Madrid fue tajante: «Mi opinión es clara, la voluntad del club es clara. Se lo hemos dejado claro al jugador, a la gente y al presidente del Barça. No tengo ninguna duda de que el Atlético es el lugar en el mundo para Julián». Y respondió sin titubeos a las palabras del presidente azulgrana sobre que su oferta «no era infinita»: «La única respuesta posible es que nuestra respuesta es realmente infinita. No queremos traspasarlo, no aceptamos la oferta de 100 millones de euros, ni aceptaremos una de 150 o 200 millones»
«Conozco a Laporta, permanentemente actúa para los medios, los aficionados y su circo particular. No me ofende. Le dije que lo dejara estar y que no se lo íbamos a vender. Ha seguido porque es frívolo, pero sabe que JuliánAlvarez no va a jugar en el Barcelona». #ClubUria pic.twitter.com/uilft6DvHb
— Rubén Uría (@rubenuria) July 17, 2026
Ahí es donde Gil Marín apretó el gatillo de verdad. El dirigente rojiblanco acusó directamente a Laporta de vivir instalado en la mentira y el postureo permanente: «Sé lo suficiente como para pensar que él está constantemente actuando para los medios, para los aficionados, para su propio circo privado. Y no me ofende«. Reveló incluso una conversación personal en la que le pidió que parara: «Le dije: ‘Por favor, déjalo. No queremos venderlo y no lo vamos a vender. Deja de insistir‘». Pero, según explicó, Laporta «es frívolo y le encanta mantener esta relación con los aficionados y los medios«, sabiendo perfectamente que Julián no jugará en el Barça la próxima temporada y, aun así, decidido a seguir alimentando el circo. Lo más grave, insistió Gil Marín, es que ese juego no solo salpica a la afición y a la prensa: Laporta también está jugando, y mintiendo, al propio Julián Álvarez, utilizándolo como pieza de un espectáculo mediático del que el presidente culé sale beneficiado sin importarle a quién arrastra por el camino.
El propio Julián Álvarez quedó protegido por su dirigente, que aseguró que el argentino «ha sido mal asesorado desde finales de la temporada pasada» y que su rendimiento seguirá siendo el de «un muy buen jugador, un buen chico y un muy buen profesional».



Publicar comentario