Xavi, el mejor acierto o el peor desliz

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Dos partidos y “ya ha acabado el efecto Xavi”; paciencia, pedían algunos…

Plena disposición a trabajar duro es con lo que sin duda alguna aterrizó Xavi Hernández en Barcelona hace ya unos veinte días, con el fin de salvar del hundimiento a un equipo de fútbol que solamente le queda la esperanza de ser lo que es: més que un club. Es una apuesta arriesgada por parte de la directiva de Laporta, pero tarde o temprano íbamos a ver al esperado Barça de Xavi, y quien no quiera creerlo vive en una alta nube, que abra bien los ojos.

El genio de Terrassa ha vuelto al equipo de su vida para recuperar lo perdido; el hambre ganador, la ambición de ser el mejor equipo del mundo, el foco de toda envidia futbolística. Pero hablemos del ahora. Xavi Hernández, un enfermo del fútbol, inteligente y sobrio, valiente y lanzado –y el club un poco temerario–, él mismo sabe que llega en un momento complicado, la clave está en que lo sepa también la afición, y que le otorgue toda la confianza de la que disponga. El culé tiene claro que Xavi ha llegado con las cosas claras, con una idea. Yo, personalmente, tengo total seguridad que el equipo va a dar un vuelco, poco a poco.

La idea es que Xavi pase a la historia como uno de los grandes, ya lo hizo con creces como jugador, coronándose como el mejor jugador español de todos los tiempos, y ahora tiene el gran reto de hacerlo como entrenador. Esa es la apuesta del Barça y el deseo de todo forofo. Para ello, hay que darle paciencia. Pero, ¿Cuánto tiempo conlleva dar paciencia en un club de este calibre?

Es fundamental recordar que en el Barcelona, las cosas pasan muy rápido, pero todo cambio meditado requiere tiempo. Esta temporada se le pedirá una remontada de posiciones en liga, clasificarse para los octavos de Champions –este será el reto más grande del año– y hacer un buen papel en la Copa de SM el Rey. Eso es más que esperado. Si esta temporada el Barça no gana ningún título, como mínimo perderá con la cabeza alta y con buenas sensaciones, con lo que tiene el equipo. Ahora bien, si en la siguiente temporada no se gana títulos, la directiva tomará las medidas necesarias, y que a nadie le quepa la menor duda que destituir a Xavi será una de ellas.

A mí me tranquiliza saber que a Koeman le dieron margen de confianza y se fue un poco más tarde de lo esperado, eso mismo afirmó el presidente. Hablando ahora del neerlandés, ya me pareció arriesgado echar a Koeman a mitad de temporada, optar por un entrenador interino que conoce bien la casa como es Sergi Barjuan y traer a Xavi antes de Navidad, cuando el equipo se encuentra sin rumbo alguno. Sí, creo que Xavi llega demasiado temprano.

Xavi Hernández lo tiene muy claro, pero las cosas pueden salir o muy bien, o muy mal. El Barça acierta de pleno en escoger a un entrenador que conoce la casa, que es catalán y que representa los valores del club; pero si no le sale bien la jugada –porque hay que recordar que el Barça está en crisis deportiva y económica–, nos habremos perdido lo que hubiera podido ser una de las épocas más gloriosas y exitosas de la historia, semejante a la de Pep hace unos doce años. Ahora es solo el principio, y con dos partidos es muy temprano para determinar y valorar nada, aún está por ver.