Un Bayern bipolar adorna su campeonato de invierno (0-1)

Fuente: @fcbayern

El Bayern ha ganado 0-1 en el campo del Augsburgo en un partido en el que los muniqueses han mostrado dos versiones diferentes de su juego, dominando en la primera mitad y pidiendo la hora en la segunda

El conjunto bávaro llega campeón de invierno al final de la primera vuelta de la Bundesliga, mostrando más dudas que fortaleza en su juego. El partido de hoy en el WWK Arena no ha sido el fiel reflejo de los males que el equipo muniqués lleva sufriendo durante toda la temporada, y en especial en sus últimos partidos.

Empezaba el partido con un Bayern dominante, avasallador, que recordaba al equipo que vimos ganar todos los títulos la temporada pasada. El Ausburgo era un juguete en sus manos. Los hoy locales eran incapaces de frenar las acometidas del equipo de Flick. Fruto de ello era un penalti cometido en el minuto trece del partido por Khedira al derribar a Lucas Hernández. Lo transformaba Lewandowski en el 0-1 y en su gol número veintidós en Bundesliga.
El Bayern continuó con su presión y buen juego. Se sucedían una tras otra las ocasiones de gol bávaras, frenadas unas veces por un buen Gikiewikcz y otras por la mala puntería de los delanteros muniqueses. Al descanso se llegó de forma incomprensible con el solitario gol del polaco. La segunda parte empezó de forma distinta con un Bayern situado más atrás esperando al Ausburgo.
Lo que parecía un cambio en el juego, para buscar el contragolpe se convirtió en un dominio total de los de Herrlich. El Bayern incapaz de sacar el balón jugado y de dominar el partido. Herrlich realizó tres cambios ofensivos dando entrada a Finnbogason, Niederlechner y Jensen. Con los cambios  pasó a tener mayor presencia en el área, fruto de ello fueron unas manos de Pavard señaladas como penalti. Finnbogason lanzó el penalti a la madera. El Augsburgo siguió presionando y teniendo alguna ocasión de gol, y el Bayern pidiendo la hora. Al final victoria del Bayern.
Victoria de los de Flick, que siguen en lo alto de la clasificación y se proclaman campeones de invierno, pero dejando una sensación de juego y de fragilidad defensiva muy preocupante