Real Madrid y David Alaba, los dueños del clásico (1-2)

David Alaba - Real Madrid
Foto: @realmadrid

Un gol de David Alaba, MVP del partido, y otro de Lucas Vázquez dan la victoria al Real Madrid en el clásico disputado esta tarde en el Camp Nou, válido para la décima jornada de LaLiga. Sergio Agüero hizo el gol del honor para el Barcelona en el minuto 97.

En el pre-partido, desde la pizarra de los entrenadores, se podía adivinar cuales eran los eslabones débiles de cada equipo. Koeman dispuso de Mingueza como lateral derecho, mientras que Ancelotti hizo lo propio con Lucas Vázquez. Es decir, ambos equipos debían tener el sector izquierdo como el preferente para crear peligro.

Lo consiguió en mayor medida el conjunto visitante, el Real Madrid. Los dirigidos por Carlo Ancelotti tardaron veinte minutos en ver que el león ‘Culé’ era herbívoro. Durante esos veinte primeros minutos dominó el Barcelona, bien asentado en campo rival gracias al trabajo en la presión adelantada de Busquets y Gavi.

¿Y las ocasiones? Para el Barcelona no aparecieron hasta el minuto veinticinco cuando Dest se devoró un gol hecho. El norteamericano mando a la Sagrada Familia una pelota suelta que encontró cerca del punto de penalti.

El Real Madrid no dio señales de vida durante la primera media hora, de hecho, solo merodeó las cercanías de la portería de Ter Stegen en una oportunidad. Lo hizo Vinicius, en una jugada individual en la que busco el penalti sin tener por qué. Sánchez Martínez, con buen criterio, ignoró las peticiones de Vinicius.

Eso sí, cuando dio señales de vida el conjunto de Ancelotti recordó las diferencias hoy existentes entre Real Madrid y Barcelona. El autor material de este recordatorio fue David Alaba a los 32 minutos. El jugador austríaco entró como una exhalación en el área del Barcelona y definió como lo que es, un jugador de clase mundial. Ter Stegen no alcanzó ni a ver el disparo del antiguo jugador del Bayern, a la sazón MVP del partido.

Con el 0-1 se terminó el Barcelona. Tuvo alguna ocasión para empatar, pero producto de la calidad individual de sus jugadores. Por ejemplo, una acción individual de Ansu Fati que despejó el jerarca del clásico, David Alaba. Pero lo que mostró en los sesenta y cinco minutos totales que se jugaron, desde el 0-1 al pitido final de un Sánchez Martínez que pasó desapercibido, fue de una inoperancia alarmante. De hecho, lo extraño es que el Real Madrid no haya hecho bastante más sangre de la que hizo.

En esto quizá haya tenido el desacertado partido en el último tercio de campo de la tripleta atacante del Real Madrid compuesta por Vinicius, Benzema y Rodrygo. Tardó en llegar el 0-2. Lo hizo Lucas Vázquez en el minuto 93, pero la victoria merengue jamás corrió peligro. Sergio Agüero hizo el gol de la bandera para el Barcelona en el minuto 97, gol de valor meramente estadístico.

Mirando al futuro solo me queda hacerle una pregunta a Joan Laporta. ¿Qué le hace pensar que la participación en la próxima Champions League, con Ronald Koeman como entrenador, está garantizada? Porque cuando prácticamente todos tus jugadores rinden mejor con sus selecciones que con el Barcelona, algo tendrá que ver el entrenador ¿O no?.

En clave madridista estos tres puntos son balsámicos. Darán una gran tranquilidad a un entorno difícil. Además, posibilitarán a Ancelotti y los suyos afrontar con más tranquilidad retos más serios que este circo que es hoy el Barcelona dirigido por Ronald Koeman.