Palmeiras chocó con la realidad sudamericana

Palmeiras chocó
Fue más alto el vuelo mexicano que el de Palmeiras. Foto: @TigresOficial

Fue frustrante la participación brasileña en el Mundial de Clubes 2020. Palmeiras chocó contra Tigres y quedó eliminado tras perder 1 a 0.

El sueño se hizo pesadilla. El fútbol sudamericano ya no tiene el mismo peso, el mismo valor, el mismo temor por parte de los adversarios ya hace mucho. Con lo económico, lo financiero y lo científico siendo cada vez más temas decisivos en el fútbol mundial, lo de la mística y lo romántico ocupan un lugar en el pasado, y ya no son fuerza contra la realidad de otros mercados, que conquistaron década tras década un lugar de destaque en el mundo.

Antes, el campeón sudamericano tenía casi garantizada su participación en la final, pero eso ya no sucede más así. Y una prueba contundente de ese cambio en el continente fue la victoria de Tigres sobre el campeón de la Copa Libertadores. El vencedor de la Champions League Concacaf ya no es un equipo chico frente al campeón de Sudamérica. Las cosas cambiaron, y la realidad ahí está. Palmeiras chocó contra esa realidad.

El equipo del brasileño Tuca Ferretti fue superior en las dos etapas, con más presencia táctica, técnica y física, mientras que Palmeiras se limitó a salir en los contragolpes, lo que es muy poco para un equipo que necesitaría ganarle al campeón europeo para consagrarse campeón mundial, lo más deseado en su historia, ya que todos sus rivales tienen este título. Los laterales Marcos Rocha y Viña no apoyaron, ni tampoco lo hicieron los cuatro mediocampistas, Danilo, Zé Rafael, Gabriel Menino y Raphael Veiga. Así que los dos delanteros, Rony y Luiz Adriano, estuvieron aislados todo el partido. La única vez en que el “Verdão” le llevó peligro al arco adversario fue en remate de Rony en la primera etapa.

Con jugadas productivas, el equipo mexicano estuvo cerca de abrir el 1-0 aún en la primera etapa en tres lances con Gignac, pero en todos ellos Weverton estuvo impecable e impidió la temprana desventaja. Más allá de Gignac, Quiñónes (MVP del partido) y Pizarro tuvieron destacada actuación. El conjunto mexicano hizo el 1-0 a los 9´ de la segunda etapa tras Gignac patear penal para poner al fútbol mexicano por la primera vez en la final de un Mundial de Clubes FIFA.

El esquema de esperar el adversario para solo después traicionarlo en un contragolpe ya no tiene más tanta ventaja. El fútbol cambió y los sudamericanos tienen que saberlo.