Los 25 elegidos de Chile para el inicio de las eliminatorias Qatar 2022

Tardó, pero llegó. Reinaldo Rueda ya ha escogido a los jugadores que defenderán a la roja en los primeros aprontes de las clasificatorias sudamericanas.

Se han desvelado las caras de los “muchachos de rojo” para las dos primeras fechas de las clasificatorias Qatar 2022 ante Uruguay (Chile como visita) y Colombia (Chile como local), las cuales se disputarán el 8 de octubre y 13 de octubre respectivamente.

Las sensibles bajas de Claudio Bravo, Guillermo Maripán y Erick Pulgar (por lesión) han obligado a Rueda a innovar, lo que ha derivado en una lista bastante variada que vale la pena repasar:

Arqueros:
Sin el ilustre Claudio Bravo, Gabriel Arias asoma como candidato más firme a tomar la batuta de la titularidad bajo los tres palos. El “1” de Racing ya fue el portero de referencia en la Copa América 2019. Tiene la categoría y la experiencia necesaria para cubrir al golero del Real Betis Balompié.

Brayan Cortés será el segundo portero y se mantiene como una opción relevante para Rueda, aunque su presente en Colo-Colo no sea del todo brillante.

Para finalizar con esta demarcación hay que mencionar la histórica nominación del chileno-ecuatoriano, Omar Carabalí. El surgido en la cantera de Colo-Colo (club dueño de su pase) recibe su primer llamado a la selección mayor, estando a préstamo en San Luis de Quillota. Este hecho produce un nuevo hito en la historia del seleccionado nacional, pues nunca se había nominado a un jugador de la segunda categoría profesional a un proceso mundialista. La inclusión de Carabalí es una gran noticia considerando su juventud (23 años), su talento y su actualidad en el club canario (más de 800 minutos disputados).

*Carabalí fue parte de la Selección Ecuatoriana sub-20 en el mundial de 2017, pero puede ser elegible por la Roja debido a que no sumó minutos en tal certamen ni en la selección adulta del Ecuador.

Defensas:
Gary Medel, Mauricio Isla (que se logró recuperar del COVID que lo aquejaba), Sebastián Vegas, Guillermo Soto, Francisco Sierralta, Enzo Roco y los hermanos Díaz (Paulo y Nicolás) serán los encargados de cuidar la parcela defensiva (la cual no podrá contar con Guillermo Maripán del AS Mónaco)

Soto aparece como uno de los cuatro nominados de la liga local. Su provechoso presente en Palestino hace que su nominación sea una prueba fidedigna de meritocracia. Puede ser muy útil en la banda derecha.

Roco vive sus mejores momentos en la Superliga turca de la mano del recientemente ascendido, y sorpresivo líder, Fatih Karagümrük SK de la ciudad de Estambul. En su primera temporada para los “Kara Kırmızı” se ha convertido en un pilar defensivo fundamental. Rueda premia esta realidad con confianza.

Otro hito que produce esta convocatoria es la vuelta de dos hermanos a la selección mayor. Paulo Díaz (River Plate) y Nicolás Díaz (Mazatlán) se convierten en los primeros hermanos desde 1997 (cuando estuvieron Víctor Hugo y Cristián Castañeda) en ser nominados de manera simultánea en un proceso clasificatorio. Además, son hijos de Ítalo Díaz, seleccionado en el año 2001. Una familia que lleva a la selección en la sangre.

Mediocampistas:
Erick Pulgar será la ausencia más notoria en esta zona del campo, lo bueno es que variantes para la vacancia no faltan (incluso sobran). Llena de felicidad ver la amplia gama de mediocentros de distintos perfiles y gran calidad con los que puede contar el equipo nacional. Vidal y Aránguiz encabezan los tiempos, la construcción de juego y la región media de los australes. A ellos se pueden sumar Claudio Baeza, tDiego Valdés, Tomás Alarcón, César Pinares y Lorenzo Reyes. De estos últimos, tres provienen de la liga mexicana (Baeza, Valdés y Lorenzo Reyes) y dos de la liga local (esta demarcación fue la que más jugadores del plano local convocó).

Lorenzo Reyes y Claudio Baeza despuntan en México. Ambos son capitanes de sus equipos (Atlas y Necaxa respectivamente) y su presencia en ellos es absolutamente capital.
Tomás Alarcón se ha consolidado como una de las promesas más ilusionantes del torneo andino, defendiendo a O´Higgins de Rancagua (junto a Ignacio Saavedra, uno que también merece convocatoria). Ya ha sido seleccionado previamente a sus cortos 21 años (en la gira de amistosos contra Honduras y Argentina del año pasado) y su nominación debe sacar más de alguna sonrisa en las cercanías del Cachapoal.

Delanteros:
La artillería de Chile fue, es y será un ecosistema que necesita retroalimentarse en base a realidades contrastadas, ideas nuevas y (obviamente) goles. La aparición de Sánchez y Vargas es inherente a la selección de la camiseta roja porque, tanto en esta convocatoria, como en los libros de historia futbolística del país comandarán la punta de lanza.
A ellos se les suman los experimentados José Pedro Fuenzalida y el “histórico” Fabián Orellana. El primero se erige como una de las figuras del campeonato tras sus incesantes muestras de calidad en Universidad Católica, mientras el “poeta” se ha cansado de dejar lujos, detalles y exhibiciones en España. El regreso de Orellana es admirable, un competidor desequilibrante que se mantiene como referente en una de las ligas más exigentes del mundo. Que el más “bielsista” suelte una lágrima de felicidad.

Dávila y Meneses vienen a aportar esa frescura necesaria en la ofensiva. Llegan con un dulce presente en sus respectivos equipos: 5 goles y 3 goles cada uno. Hay que apreciar la convocatoria de Dávila, ya que su polifuncionalidad puede ser una de las claves del funcionamiento táctico de Chile en ataque.

*Andrés Vilches no será convocado después de que la autoridad sanitaria de Chile lo obligara a cumplir cuarentena por contacto estrecho con un caso de Covid-19 en su club, Unión La Calera.

Esta última situación propiciaría la convocatoria de otro centrodelantero. Espero personalmente que ese nombre sea Felipe Mora, de enorme rendimiento en los Portland Timbers.