Las cartas de Tuchel

El secreto de la clasificación del PSG a la final de la Champions.

Suena, nuevamente, el «Dipy» en el vestuario francés. El PSG festeja el pase, primera vez en su historia, a la final de Champions League 19/20. Tuchel ganó con contundencia el duelo de ajedrez frente al alemán y compatriota Julien Nageslmann.

El Leipzig repitió 10 de los 11 intérpretes que ganaron frente al A.Madrid. Halstenberg fue remplazado por Mukiele, quién se situó en el lateral derecho moviendo Klostermann en la posición central de Halstenberg; la intención consistía en plantear una defensa compuesta por velocistas, para así contrarrestar el potencial ofensivo rival. Por el resto, mismos movimientos que el partido anterior: 4-4-2 en fase defensiva, 3-4-2-1 en fase ofensiva.

Mientras, el PSG mantuvo la disposición que jugó frente a la Atalanta (4-3-3), pero modificó los titulares. Gueye, Sarabia e Icardi fueron reemplazos por Paredes, Di Maria y Mbappe, Sergio Rico sustituyó un lesionado Keylor Navas.

Tuchel entendió que, si bien el Leipzig es un equipo directo y de transiciones rápidas, busca mantener el control del partido y, en todo caso, presionar tras perdida cerca del área rival. El Atletico Madrid le cedió el balón y los de Nagelsmann supieron aprovechar esa ventaja.
Por esta razón el entrenador del conjunto francés apostó por tener el dominio del juego, renunciando a un volante de cantidad como Gueye por uno creativo como Paredes. En fase de construcción, el PSG planteaba un 3-3-2-2 con T.Silva, Kimpembe y Paredes en la base, Marquinhos de 5, Bernat y Kehrer altos, Neymar y Herrera entre lineas, Di María por derecha y Mbappe moviéndose por todo el frente. En fase de transición o defensiva volvían al estructurado 4-3-3, marcado por una presión alta asfixiante. Tuchel logró incomodar los alemanes con una de sus propias armas y así quitarle metros en la cancha.

Otro punto a favor para el dt alemán, fue la exclusión de un 9 de área como Icardi por un delantero móvil como Mbappe. De esta forma Upamecano, quién era el principal valor defensivo del RBL, no pudo jugar el partido de contacto que le favorece y sufrió la recurrente incertidumbre sobre achicar espacios o cuidar su espalda.
El primer tiempo fue un dominio francés. El 2-0 parcial fue merecido, con un marcador que podría haber sido incluso más amplio. El PSG mantuvo constantemente la posición y fue eficaz en la presión tras perdida. En la segunda fracción, debido a un buen arranque del Leipzig fruto de la entrada de Forsberg, el PSG cedió un poco más el control, pero tras el 3-0 el partido se sentenció. La gran actuación del triángulo defensivo T.Silva/Kimpembe/Marquinhos y la imprecisión ofensiva de la delantera finalista sellaron el marcador con ese resultado.

¿COMO LOGRO DOMINAR?

Neymar-Di Maria-Mbappe. El trío ofensivo no dió jamás puntos de referencias al rival. Ney juega frecuentemente por el centro pero aparece por ambas bandas, agrupando gente y rompiendo esquemas mediante la gambeta. Tuchel le dá total libertad y él utiliza su talento para generar anarquía entre la zona de defensores y mediocampistas. Los centrales no podian pegarse al brasileño y los volantes, jugando en línea, perdían la espalda. Mbappe atacando constantemente la profundidad, tanto por fuera como por dentro, obligaba a la línea defensiva a ser más cautelosa en la presión alta. Mientras Di Maria (MVP del partido), aprovechando los espacios libres que brindaban Ney y Mbappe, salía del out derecho para lastimar en otros sectores. Justamente, cuando el argentino apareció por izquierda, fue cuando el PSG más hirió al rival.

Paredes tuvo un buen impacto en el match frente a la Atalanta le valieron la titularidad. Jugando como volante izquierdo en el mediocentro de 3, fue fundamental para el desarrollo del juego. En la construcción de la jugada bajaba en la línea de defensores, actuando como lateral izquierdo/tercer central (como Banega en el Sevilla), permitiendo a Kehrer y, sobretodo Bernat, subir como extremos. Paredes gestionó de forma excelente la pelota: incomodó el adversario verticalizando exitosamente con Neymar y agilizó la maniobra inicial, sumando minutos en el reloj de posesión y evitando recrear un partido de ida y vuelta como convenía el RB Leipzig. En fase de transición fue eficaz para presionar alto la salida alemana: en una de ellas recuperó y encontró rápidamente Neymar para que asista Di María en el segundo gol.

Marquinhos-T.Silva- Kimpempe. Partido casi perfecto de los tres defensores del PSG. Con Silva y Kimpembe como centrales y Marquinhos como 5 por delante de ellos, el leipzig se encontró un muro. Ni con Poulsen fijando adelante de Olmo y Nkunku, ni con Forsberg detrás del danés y Schick en el doble 9, pudieron combinar por vías centrales. Los centrales se hicieron fuertes en el juego aéreo y en el cuerpo a cuerpo, mientras Marquinhos (ademas de abrir el marcador) fue el hilo que mantuvo el equilibrio del equipo, relevando e interceptando los contraataques rivales.

De llave a la final, PSG parece haber encontrado una base sólida. Todo indica que, salvo la entrada de Verratti por Paredes, Tuchel vuelva a repetir el once y el estilo.