Victoria balsámica, en medio de un Bernabéu en llamas
Un gol de penalti de Kylian Mbappé, y otro de Raúl Asencio dieron una balsámica victoria en un partido futbolísticamente impresentable al Real Madrid sobre el Levante UD. Los de Luis Castro jamás pusieron en aprietos a los de Álvaro Arbeloa, que sortearon como pudieron un incendiario ambiente contra sus intereses. Ese ambiente incendiario, contó, además con tímidos gritos de ¡Florentino, dimisión!, en algunos pasajes de la tarde.
Treinta y tres minutos tardó en hacer una jugada presentable el Real Madrid, que casi le vale para adelantarse en el marcador. Pase largo de Asencio hacia Kylian Mbappé, que remata de primera intención sin dejar caer el balón, que se marcha cerca del palo derecho de Ryan. Por lo demás, con un Santiago Bernabéu en llamas, sobre todo contra Vinicius y Bellingham, el partido de los de Álvaro Arbeloa hasta este momento fue impresentable. Por su parte, el Levante UD demostró con pelos y señales el porqué de su situación clasificatoria.
Los de Luis Castro, con un ambiente inflamado, al menos en los primeros treinta minutos no se atrevieron a hacer más de lo estrictamente necesario para puntuar. Pasada la media hora, la paciencia del Santiago Bernabéu comenzó a llegar a su fin. Por su parte, el Levante UD comenzó a animarse, aunque todavía seguía moviéndose con timidez a la hora de llegar a los dominios de Thibaut Courtois. Lo más destacado del equipo levantinista fue un lanzamiento de falta de Pablo Martínez, que se fue al exterior de la red merengue.
El paso por vestuarios nos devolvió a un Real Madrid, que, sin demasiado orden, comenzó a embotellar a un infantil Levante UD. El infantilismo de los de Luis Castro les hizo regalar un evidente penalti sobre Kylian Mbappé, que el jugador de Bondy cambió por gol con facilidad. Con el 1-0, el ambiente en el Santiago Bernabéu se volvió más manejable para los locales, no para todos, ya que cuando Dean Huijsen salió sustituido, fue pitado, que sin mostrar gran cosa comenzaron a hacer un mejor fútbol. Con un ambiente más manejable, llegó la sentencia en un córner, que remató Raúl Asencio a la red en soledad.
El 2-0 puso fin al partido. El Levante UD no mostró prácticamente nada para poner en aprietos al Real Madrid, solo un remate alto de Iván Romero a los 70 minutos. Por su parte, los de Álvaro Arbeloa se limitaron a nadar y guardar la ropa, esperando el pitido final de Sesma Espinosa, juez riojano del partido. Antes del pitido final, solo destacar la ovación del público merengue a Raúl Asencio cuando fue sustituido por David Alaba en la agonía del partido.



Publicar comentario