Al Real Madrid siempre le quedara la Champions para festejar
Los chicos de Álvaro Arbeloa, desde el vamos, demostraron querer tener una noche tranquila. Además, el público del Santiago Bernabéu, que recibió con indiferencia a los suyos, se enchufó pronto a la velada. Para ello, los jugadores merengues le brindaron un gol rápido, obra de Kylian Mbappé tras una buena jugada colectiva. El gol templó los ánimos de un Real Madrid que buscó la sentencia por la vía rápida…, pero sin acierto en sus embestidas ofensivas.
El Mónaco, pasado el sofocón del gol encajado, comenzó a desperezarse lentamente. Eso sí, con timidez, aunque incluso con ella a cuestas pudo igualar el choque. Lo impidió un tormentoso remate de Ansu Fati en el punto de penalti llegado desde segunda línea. Cuándo la situación comenzaba a complicarse para el Real Madrid, más por deméritos propios que por el buen hacer monegasco, los de Álvaro Arbeloa lograron el 2-0, obra de Kylian Mbappé, tras una transición bien conducida por Vinicius y magnificamente pensada por Arda Guler. Tras el doblete del ’10’ merengue, el partido entro en un encefalograma plano del que solo lo saco un espectacular latigazo de Teze, que a punto estuvo de arrancar el larguero de la portería de Thibaut Courtois.
Para espantar todo atisbo de intranquilidad, Franco Mastantuono, de buen partido, hizo el 3-0 nada más comenzar la segunda mitad. Con el 3-0 se cerro definitivamente el partido, permitiendo así que el Real Madrid pueda tener una noche tranquila. De hecho, la única pregunta interesante por responder tras el gol del ’30’ merengue es la siguiente: ¿Cuántos goles iba a recibir el conjunto monegasco de aquí al final del partido?. A los sesenta y cinco minutos de partido, la respuesta eran dos. El primero de ellos fue un autogol del defensor germano, Thilo Kehrer, y el segundo de Vinicius Junior finalizando una jugada individual.
Teze, el único jugador del AS Mónaco que hizo cosas destacables, su tiro al larguero en el primer tiempo, encontro el merecido premio a su valentia. ¿Como? Anotando el 5-1, tras una defectuosa salida desde atrás del Real Madrid. En la misma, hubo errores variados de los jugadores merengues, llevándose la palma el de Dani Ceballos. Por lo demás, Álvaro Arbeloa decidió emplear las sustituciones para premiar a sus efectivos más bajos de moral con una ovación del respetable. El resultado definitivo, 6-1, lo puso Jude Bellingham aprovechándose de uno más de los innumerables errores del biombo defensivo que tenía el AS Mónaco en la noche de hoy.



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