La gran jugada de Piqué

Fuente: @3gerardpique

Pocos imaginaban que antes de que terminara la primera parte de la temporada 2022/23, Gerard Piqué anunciaría su retiro del fútbol, en una jugada magistral, no sólo por el momento, sino por las implicancias. Apenas lo intuía su entrenador y ex compañero en tiempos de gloria, Xavi Hernández, y los jugadores más cercanos de la plantilla del Fútbol Club Barcelona.

Piqué, con casi 36 años, que cumplirá a principios del año próximo, lo venía sosteniendo en los últimos tiempos: no jugaría en ningún otro equipo que no fuese el Barcelona (ni siquiera en el suyo, el Andorra, que ascendió a Segunda, mejor colocado que el Barcelona B), y no aguantaría mucho ser suplente, por lo que en caso de que esto sucediera o le dieran el pase libre cuando finalizara su contrato, se retiraría. Y cumplió de manera acelerada.

Con un anuncio, el sistema del fútbol español se conmovió porque, de fondo, aunque hizo el intento, jamás pudo comprenderlo del todo. Su calidad lo coloca entre los mejores defensores de la historia, su inteligencia es mayor a la media, su probada capacidad intelectual supera largamente la del ambiente, y el hecho de haberse convertido en un jugador-empresario, de pantalones cortos en el césped y de traje y maletín en la semana, complicó demasiado a los que miran por encima del hombro y creen que la patronal es exclusiva de su entorno. Jamás conciben tratar de igual a igual a un futbolista.

El video que grabó Piqué para despedirse de los “culers” es notable por donde se lo mire: apela a la niñez como una muestra de un sentimiento puro por los colores y apela a la sensibilidad, y al mismo tiempo, mira al palco del Camp Nou mientras dice que volverá, toda una declaración de intenciones sobre el futuro como muy posible presidente que, de paso, genera inquietud en la dirigencia actual porque, salido del sistema y de la disciplina del Barcelona y con su brutal manejo de los medios de comunicación, se transforma en una caja de pandora de aquí en más.

Pero de paso, con este anuncio de retiro del fútbol, Piqué logra inmediatamente dar vuelta una situación complicada como jugador. Relegado hasta quedar por debajo de Marcos Alonso, que es un lateral, como marcador central, especialmente tras graves errores ante el Inter en el Camp Nou que sirvieron para el escrache público de Xavi, los silbidos de buena parte del estadio se hicieron notar ante el Bayern Múnich, leyó (bien) que su tiempo se había acabado y que esto daría vuelta su relación con los hinchas azulgranas, que entonces lo perdonarían para centrarse más en l balance que en el presente, sumado a que al dejar su contrato, le ahorra al club cerca de 30 millones de euros de masa salarial.

Será difícil encontrar un jugador que reúna tantas condiciones juntas: crack en el césped, muy exitoso empresario (generador de ideas como el nuevo formato de Copa Davis o de Supercopa de España), gran manejo de los medios de comunicación, con enorme capacidad intelectual y, sumado a todo eso, con claras ideas políticas (como la de apoyar el derecho a decidir de los catalanes acerca de ser independientes o no, que se ha confundido con ser independentista, que nunca lo fue) y provocador nato (como la “manita” en el 5-0 y en el2-6 ante el Real Madrid, o sus contantes frases y gestos contra el Espanyol).

Piqué cuenta con todos los requisitos para ser presidente del Barcelona. Todos los citados, su trayectoria futbolística, y por si fuera poco, su antecesores, porque su abuelo, Amador Bernabéu, fue vicepresidente y representante de la Federación Catalana ante la Real Federación Española de Fútbol.

El tiempo dirá si esa condición la tendrá en un Barcelona aún sin fines de lucro, o ya en una sociedad anónima, que al ritmo que va, suena a más probable. Pero el destino parece escrito, si no descarrila.