La brillantez y los vicios del Manchester City

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No hay dudas de que con la llegada de Josep Guardiola como entrenador en la temporada 2016/17, el Manchester City estableció un gran dominio dentro del fútbol inglés para ganar toda clase de títulos desde esa misma temporada y no es casual que ya se encuentre en el quinto año de trabajo, superando los cuatro iniciales en el primer equipo del Barcelona y los tres siguientes en el Bayern Múnich, más allá de que aún no haya conseguido su principal objetivo, que es la Liga de Campeones de la UEFA.

Si miramos la tabla de posiciones actual, el Manchester City es el mayor protagonista de esta Premier League 2021/22 y hasta alcanzó el récord de goles en un año calendario con 112 a falta de un partido oficial para terminar 2021, lo que no sólo muestra su gran carácter ofensivo, sino que también consigue demostrar que en un buen equipo, como sin dudas es el de los “Ciudadanos”, son muchos de sus jugadores los que pueden llegar a convertir.

Si algo hay que destacar de los equipos de Guardiola, como en estos años el Manchester City, es su vocación ofensiva, el deseo de tener la pelota y administrarla bien, con criterio, y en general, con elección de jugadores de muy buen pie, como ahora ocurrió con el gran refuerzo desde el Aston Villa de Jack Grealish, también integrante de la selección inglesa.

Pero si es elogiable el sistema y la vocación, al entrar en los detalles, es decir, si pulimos nuestra visión, hay varias aristas para destacar en el terreno de las dudas. Por ejemplo, muchos analistas se han preguntado por qué, con diez títulos locales en cuatro temporadas (tres Premier Leagues, cuatro Copas de la Liga, dos Community Shield y una FA Cup), el Manchester City nunca pudo ganar la Champions League europea.

Tal vez, esa sequía no sea fruto de la casualidad sino de una reiteración de factores que trataremos de analizar. El primero de ellos pasa por la eficacia. No hay dudas, y hemos elogiado más arriba en este mismo artículo, la capacidad goleadora del Manchester City, pero…¿es eficaz? Si definimos la eficacia como la posibilidad de conseguir el objetivo propuesto, y si la posesión de pelota por partido es de un altísimo porcentaje, ¿es alto el porcentaje de goles conseguido? Es evidente que en general no, que suele ser bastante bajo y en varias ocasiones, ya no sólo goles sino bajo en cantidad de ocasiones de gol, si es que el rival se cierra o establece una marca muy dura.

El segundo punto es la seguridad defensiva. ¿Defiende bien el Manchester City? Por supuesto que en teoría, no hay mejor defensa que la posesión de balón. Filosóficamente, es claro que si tengo la pelota, por lógica consecuencia no la tendrá mi rival, pero si la pierdo, por poner un ejemplo, el treinta por ciento del tiempo y la tuve en un setenta, y el partido finaliza con un 2-1 a mi favor, ¿Ha resultado tan útil la posesión? En términos de resultado final, para la tabla de posiciones, evidentemente sí, pero para la enorme diferencia que se observó en el partido entre los dos rivales, está claro que no.

El Manchester City es un equipo tan preparado para tener la pelota y para atacar por determinadas vías (ya volveremos a este punto), que suele descuidar la marca cuando es sorprendido de contragolpe o con remates de media distancia o, muchas veces, con el juego aéreo, y es un déficit que tiene que corregir. Un ejemplo fue lo ocurrido días atrás como local ante el Leicester (equipo que ya le había marcado un 2-5 en el Etihad Stadium apenas en 2020): los “Ciudadanos” ganaban 4-0 promediando el primer tiempo, y promediando el segundo, se imponían por 4-3 y su arquero Ederson salvó el empate en un mano a mano tras otro pase del talentoso James Maddison. Este caso fue aún más allá de lo que sostenemos sobre la defensa del equipo de Guardiola porque los goles llegaron a partir de contragolpes de un equipo que estaba perdiendo por mucha distancia.

Un tercer tema para analizar en el juego, en este caso ofensivo, del Manchester City, está relacionado al gol. Desde ya que es importante que muchos jugadores del equipo marquen a lo largo de la temporada, pero se observa que Guardiola parece enfocado en demostrar que no es necesario contar con un goleador que haga la diferencia, como ocurre en la mayoría de equipos no sólo de la competición (Mohamed Salah en Liverpool, Romelu Lukaku en el Chelsea, Jamie Vardy en el Leicester, Harry Kane en el Tottenham, Cristiano Ronaldo en el Manchester United) y que “más importante que estar, es llegar”, una frase que engloba la idea de que importa más el especio para la definición que la posición fija de un jugador.

Quienes defienden esta idea tratan de justificarlo en la figura clásica de equipos históricos o en aquella misma variante genial que encontró el mismo Pep en aquel Clásico entre Real Madrid y el Barcelona cuando cambió de posición al camerunés Samuel Eto’o para colocar a Lionel Messi como “Falso Nueve” un poco más atrasado para generar confusión en los dos centrales rivales y así consiguió un histórico 2-6 en el Santiago Bernabéu.

Al respecto, hay que recordar que “La Máquina” de River de los años cuarenta tenía a Adolfo Pedernera jugando algo más retrasado como centrodelantero, pero nunca perdía la posición de “nueve” y que el caso de Messi en el Barcelona no debería ser tomado como normal tratándose de uno de los máximos (sino terminará siendo al final de su carrera el máximo) goleadores de la historia del fútbol y uno de los únicos tres genios que dio hasta hoy este deporte junto con Pelé y Diego Maradona.

Equipos de diversas estructuras tácticas como Real Madrid (Karim Benzema), Bayern Múnich (Robert Lewandowski), Atlético Madrid (Luis Suárez) o Borussia Dortmund (Erling Haaland) utilizan, cada uno a su manera, un nueve referente, que no “llega” sino que “está”, de una u otra forma, allí, para definir.

No es que el Manchester City no disponga de esos jugadores. Guardiola tiene en el plantel a un muy buen goleador como Gabriel Jesús y acaba de dejar ir al Barcelona, al no tenerlo demasiado en cuenta, al español Ferrán Torres, pero ha preferido rotar de posición a los delanteros, aunque esto signifique disminuir la eficacia, si bien, al menos en las competencias inglesas, no tanto los resultados que sin embargo, siguen sin sonreírle en Europa.

Por último, el sistema de ataque. Con muchos recursos para fichar a los mejores del mundo, Guardiola optó siempre por buscar jugadores de “buen pie” privilegiando el sistema del pase antes que el regate, colocando en los extremos a volantes en vez de delanteros con habilidad en el “uno contra uno”, lo cual complica las posibilidades cuando las defensas rivales se cierran. Un ejemplo es la salida de Leroy Sané al Bayern Múnich y que Grealish o Bernardo Silva hayan ocupado esa posición.

Lo que se intenta destacar es que, si en otros equipos esto podría ser una limitación presupuestaria, en el caso del Manchester City es una elección deliberada que termina influyendo en que muchas veces el equipo, aún con cracks en cada una de sus posiciones, dependa de que el sistema de pases sea lo más aceitado posible o que se acierte en remates de media distancia adoptando cierta repetitividad en el juego y que el regate pase a un segundo plano.

Todas las puntualizaciones sobre aspectos deficitarios del Manchester City no son más que eso, el detalle sobre un sistema ofensivo como pocos en el mundo y que siempre se ha caracterizado por el respeto por la pelota, pero es claro que hay aún mucho por mejorar y que, como todo en la vida, las cosas no son blancas o negras, sino que hay infinitos matices de grises.

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10 Mundiales. 11 Copas América. 6 Mundiales de Clubes. Ex director de las revistas “Orsai” (Argentina), y “Fútbol Total” y “Deporte Total” de México Autor de los libros “El negocio del fútbol” (1995), “Maradona, rebelde con causa” (1996), “El deporte de informar” (2001) y “AFA, el fútbol pasa, los negocios quedan” (2017) y editor para América en español del libro “Messi” de Guillem Balagué (2014). Actual columnista de www.jornadaonline.com (Argentina) y “El Tren” (Radio Cooperativa de Argentina), corresponsal de la revista “Kicker” (Alemania) y colaborador de www.infobae.com (Argentina) y revistas de Inglaterra, Francia, Japón, Holanda y Dinamarca. Blog: www.sergiol-nimasnimenos.blogspot.com