Italia enamora hasta con los suplentes (1-0)

uefa.com

Italia ganó 1-0 a Gales y clasificó a octavos como primera del grupo A. El gol lo hizo Pessina, uno de los ocho suplentes que iniciaron el partido. Gales avanzó como segundo a pesar de la derrota.

La ‘Azzurra’ llegaba ya clasificada al partido, por lo que Mancini decidió darse el lujo de iniciar con ocho jugadores suplentes. Aún con tantas rotaciones, los italianos le pasaron por encima a Gales y firmaron su tercera victoria en la fase de grupos. Los capitaneados por Gareth Bale también están en la siguiente fase, ya que sus cuatro puntos los dejan como segundos de grupo -por diferencia de goles con Suiza-.

Saber que el empate favorecía a ambos hacía que previo al encuentro se hablará de un posible ‘biscotto’, pero los italianos disiparon esa idea rápidamente. Poco a poco Italia fue inclinando el campo, hasta el punto de no cederle ni un balón a los galeses. Con Verratti como organizador y principal generador de juego, Italia intentaba romper el empate a ceros de todas las formas posibles. Disparos lejanos, centros laterales, pases filtrados… ni Chiesa, ni Bellotti, ni Bernardeschi lograban encontrar el gol.

Poco antes de llegar a la media hora de juego, los dragones tuvieron una oportunidad que pudo cambiar el partido, pero el cabezazo se fue apenas por arriba. Poco más tuvo Gales y la impotencia hizo que empezarán a cometer faltas sobre Verratti. Y en una de ellas llegó el gol. El mismo jugador del PSG cobró con un centro desde la esquina del área. El centro no era muy bueno, sin altura, y el remate de Pessina tampoco fue el mejor, pero el contacto fue suficiente para mandar el balón a la red, casi pegado a palo.

Los minutos pasaron, llegó la segunda mitad y la tónica era la misma. Los italianos siguieron buscando la portería rival. Chiesa encaraba en cada oportunidad y Bellotti no dejaba de intentar meter su gol. La más peligrosa llegó en los pies de Bernardeschi, cuando el jugador de la Juventus estrelló el balón en el poste al cobrar un tiro libre. Por si fuera poco, Ampadu se fue expulsado por un pisotón al propio Bernardeschi. Pero las noticias que llegaban del encuentro entre Suiza y Turquía dejaban tranquilos a los galeses, lo que provocó que se relajan.

Italia tuvo más oportunidades, pero no pudieron reflejarlas en el marcador. Bale tuvo al 75’ la oportunidad de empatarlo. Estando solo en el área le cayó una pelota que agarró de volea, mandándola por arriba de la portería de Donnarumma. Los ‘azzurri’ no pudieron pasar del 1-0 en los minutos restantes, pero fue suficiente para mantener la racha de 30 partidos consecutivos sin perder -once victorias seguidas- y más de mil minutos sin recibir gol. Una exhibición más del equipo de Mancini en la que dejan claro por que son uno de los equipos más fiables y de los favoritos en esta Eurocopa. Ahora, a esperar rival en octavos.