Gianni Infantino y los DD.HH en Qatar

FIFA President Gianni Infantino speaks during the draw for the 2022 World Cup in Qatar at the Doha Exhibition and Convention Center on April 1, 2022 Getty Images

No es un mundial más este de Qatar 2022 para Gianni Infantino, presidente de FIFA. Infantino tiene dos caballos de batalla importantes en Qatar. Estos son la sombra de la  esclavitud a la que han estado sometidos los trabajadores contratados por la organización y el trato al colectivo LGTBI

Gianni Infantino ya ha aterrizado en Qatar, concretamente en la ciudad de Doha, donde quiere seguir de cerca las reformas introducidas en materia de derechos humanos, uno de sus principales compromisos. “Pongo mi tienda de campaña aquí en Doha, voy a vivir aquí e iré todos los días para ver a los responsables en el Gobierno y asegurar que estas leyes se aplican, y si se comete alguna violación“. 

El presidente de la FIFA está convencido de que con su presencia allí será más fácil que los pactos alcanzados se respeten y que el gobierno de Qatar se preocupe por hacer de su territorio un país más accesible y abierto a los tiempos que corren en occidente. Gianni Infantino participó en la clausura del Foro Económico de Qatar donde ha transmitido estas innovadoras y frescas ideas que pretenden abrir una etapa de cambio en el estado. 

Qatar es un país que, poco a poco, se ha ido introduciendo en el mundo del deporte organizando grandes eventos y abriendo sus puertas a competiciones importantes de diversos deportes. Además, sobra decir la influencia que ha ganado en el universo del fútbol tras la gestión de equipos como el PSG. Sus últimos grandes retos son acoger este Mundial y la futura organización de los Juegos Olímpicos del año 2036.

El propio presidente, en su estancia en Qatar que se alargará hasta después del Mundial, ha destacado algunos logros como la eliminación de la ‘kafala’. La ‘kafala’ el sistema que impedía a los migrantes salir del país. Además, también ha conseguido mejoras en el ámbito laboral y económico, ya que el país ha subido su salario mínimo interprofesional.

Otra de las grandes críticas que ha recibido la FIFA por la celebración de un Mundial en dicho estado es la supuesta sombra de la esclavitud sobre la que se habrían edificado muchos estadios e instalaciones según sus mayores detractores. “Protegemos lo posible los derechos humanos y los de los trabajadores“. Infantino mantiene la esperanza de que este aperturismo continúe más allá de la disputa de la Copa del Mundo. 

Por último, Gianni también quiso hablar sobre uno de los temas más delicados de la presencia del Mundial en un país como Qatar. La situación de las comunidades LGTBI no es ni mucho menos cómoda en este tipo estados árabes y el máximo dirigente del fútbol mundial confía en que todos sean bienvenidos. Ya no desde el punto de vista legal, sino también desde la aceptación de una sociedad que ha pasado demasiados años anclada en un tipo de cultura que no se caracteriza por su apertura de miras.

Creo que serán bienvenidos en Qatar. Tienen que respetar la cultura local. Si Catar no diera la bienvenida a todos no hubiera organizado el evento. Estamos capacitando a los responsables y trabajando de la mano con las entidades y la policía y les daremos la bienvenida a todos“.

El trato al colectivo LGTBI es uno de los asuntos que más preocupan a la FIFA, pero también a diferentes asociaciones y ONGs que tratan de defender los derechos de estas personas. También de los colectivos inmigrantes. Según varios estudios, representan el 95% de la fuerza laboral y sufren abusos como impagos, horas excesivas de trabajo, restricciones de viajes, lesiones e incluso muerte sin compensación, entre otros.

Estas mismas instituciones han reconocido mejoras “en la protección de los derechos de los trabajadores migrantes por las reformas laborales introducidas por Doha“. Sin embargo, no confían en que estos avances vayan a perdurar una vez la atención del Mundial se disipe en 2023. Infantino tratará de encargarse que no sea así después de un viaje que va a durar alrededor de seis meses. Su tienda, como él mismo dice, ya está puesta en Doha.