Florentino, Haaland y Mbappé para arruinar el fútbol

Haaland y Mbappe

Haaland y Mbappé. Mbappé y Haaland. Todo el mundo sabe que son el futuro del fútbol. No es ningún secreto que el francés cumplirá su sueño de jugar en el Real Madrid este verano, dejando agotar su vínculo con el PSG para llegar gratis a la casa blanca. Sucederá, por más que Vinícius esté como está y no quiera a Mbappé en su equipo. Tampoco lo es que Haaland buscará salir del Borussia Dortmund este verano, puesto que tiene un precio de salida de apenas €75 millones. 

Lo que provoca incertidumbre es el posible próximo destino del noruego. Empiezan a sonar pretendientes. Entre ellos, Manchester United, Liverpool, Manchester City o Barcelona. Raiola, su agente, tiene una gran relación con Laporta, presidente electo del Barça. Sin embargo, hablamos de un equipo en ruina económica, que ha necesitado de malabarismos de la directiva para ir inscribiendo fichajes, el último de ellos Ferran Torres.

Esto nos deja con los pretendientes de la Premier, de los que el destino más probable sería el Manchester City. Pero hay una opción que no podemos descartar: el Real Madrid. Florentino sabe que la oportunidad es inmejorable. Tomando en cuenta que Mbappé llegará a coste cero y que el Barça no puede pagarlo hace la opción Haaland aún más atractiva. Está claro que Karim Benzema está a un nivel espectacular, pero también hay que pensar en el futuro. Y Haaland y Mbappé son el futuro. Es ahora o nunca.

Muchos podrán pensar que juntar a los dos cracks es positivo, y para el Real Madrid lo sería, pero para el fútbol no. Si nos ponemos a pensar en lo que ha hecho al fútbol algo tan grande en los últimos veinte años, la única respuesta es las grandes rivalidades. Tanto las individuales como la de Cristiano y Messi, como la colectiva entre Real Madrid y Barcelona.

Esta temporada se está viendo cómo el fútbol español carece de esa rivalidad, que se traduce a menos atracción mediática. Juntar a Haaland con Mbappé es lo que habría sido juntar a Messi y Cristiano Ronaldo. Sin las rivalidades, el fútbol se vuelve un tanto más predecible y, por consecuencia, pierde el atractivo.

Está claro que el mejor de los casos sería tener a Kylian Mbappé en el Real Madrid y a Erling Haaland en el Barcelona. Puesto que eso no sucederá, lo mejor que le puede pasar al fútbol es que el noruego no acabe en el Madrid y vaya a algún grande de Europa. Sólo así puede sobrevivir lo que nutre al mundo del fútbol: la rivalidad. 

Y no nos olvidemos de algo muy importante: juntarlos en Madrid tampoco le haría un favor a ninguno de ellos. Jugando para el mismo club, siempre se destacará a uno por encima del otro. Será “el Madrid de Mbappé”… o el de Haaland. Lo mismo que habría pasado si Messi y CR7 hubieran jugado en el mismo equipo. No es ningún secreto que estas estrellas aspiran a ganar más de algún Balón de Oro. Juntos, sólo uno puede reinar. ¿Y a qué rey le gusta compartir el trono?  

Resulta curioso que Florentino, que tantas veces habló de “salvar el fútbol” con proyectos como el de la Superliga, podría terminar siendo el responsable de arruinarlo.