El Barça sale vivo del RCDE Stadium gracias a Joan Garcia.

El Barça sufrió ante un Espanyol intenso y tuvo que recurrir a los cambios para ganar 2-0, con un gol de Lewandowski y un golazo de Olmo. Joan Garcia brilló bajo los palos.

El calendario de LaLiga dejó programada una sobremesa de fin de año de alta intensidad para pericos y culés: un derbi de máxima tensión, quizás más natural en otras fechas y no en estos primeros días de 2026, entre las campanadas de Año Nuevo, la llegada de los Reyes Magos y los deseos de un año mejor (un anhelo no siempre fácil de cumplir en estos tiempos). Además, este encuentro entre el Espanyol y el FC Barcelona reunía varios ingredientes atractivos: la vuelta de Joan Garcia a su antigua casa y la posibilidad de ver al líder de LaLiga, el Barça de Hansi Flick, afrontar un verdadero examen en el RCDE Stadium ante el exigente Espanyol de Manolo González.

El partido y el clima no defraudaron: llovizna, frío y un fuerte dispositivo de seguridad dispuesto por el Espanyol marcaron una tarde de alta tensión que ya se percibía en el precalentamiento, con una sonora pitada a Joan Garcia durante el trabajo de los porteros. Desde el inicio quedó claro que el encuentro era un examen para el guardameta y para el Barça, que con Pedri y Olmo en el banquillo apostó en el mediocampo por De Jong y Eric Garcia. El conjunto local, ordenado y atento, presionó en zona media y buscó el contragolpe ante un Barça dominante en la posesión pero impreciso en los metros finales. El Espanyol rozó el gol en dos ocasiones claras: primero con Roberto Fernández, detenido por una gran intervención de Joan Garcia, y luego con un cabezazo de Pere Milla que obligó a otra atajada espectacular del portero azulgrana. El descanso llegó con empate sin goles y la sensación de que el Barça debería recurrir al banquillo.

Los 36.283 espectadores que seguían el partido bajo la lluvia vieron el primer cambio culé: Fermín por Rashford. Pero el Barça seguía sin encontrar claridad en tres cuartos de cancha, incluso con superioridad numérica, mientras el Espanyol no bajaba su intensidad, empujado por su público. La lluvia y un campo que se hacía cada vez más rápido provocaron errores en las transiciones que afectaron a ambos equipos por igual. Las entradas de Olmo, Lewandowski y Pedri indicaban que para Flick algo debía cambiar, ya que el gol seguía rondando al Espanyol. Los ajustes dieron resultado: Olmo marcó un golazo al minuto 86 en una de esas jugadas de ida y vuelta que golpearon fuerte a la parroquia perica. La resignación del Espanyol se profundizó con el segundo gol, obra de Lewandowski en el minuto 90. El equipo local batalló ante un Barça espeso en ataque tras el parón navideño, que salió vivo del RCDE Stadium gracias a Joan Garcia. Nuevo triunfo culé en Cornellà-El Prat.

Últimas dos visitas del Barça al RCDE Stadium: triunfos culés.

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