España – Alemania ¿Perder para ganar?

Gerard Moreno of Spain competes for the ball with Robin Koch of Germany during the UEFA Nations League group stage match between Spain and Germany at Estadio de La Cartuja on November 17, 2020 in Seville, Spain. (Photo by Fran Santiago/Getty Images)

Realizado el sorteo del mundial en el dia de ayer creo que España es posible que deba enfrentarse a una paradoja. La de perder para ganar, puesto que en el camino del ganador del grupo E asomaría un partido de cuartos frente a Brasil

Primero de todo apuntar que se de el resultado que se de en el partido, el destino de ambas selecciones y en particular de la selección de España dependerá de la gestión emocional de lo que ocurra en ese partido. 

Si los de Luis Enrique ganan ese partido, los cruces que son siempre peligrosos se afrontarían con un exceso de triunfalismo propio de quienes no quieren ganar un mundial, que a la larga podria resultar fatal. En cambio si el resultado es negativo para la selección española se afrontarían los cruces con un exceso de derrotismo propio de un entorno (prensa y aficionados particularmente aficionados de un equipo de la capital) diseñado para objetivos mediocres, de ambición asintomatica que gustosamente gracias a su verborragia haría aterrizar la obtención de objetivos importantes en galaxias donde ni con satélite se pueda rescatar a esos objetivos.

Por todo ello la pregunta es obvia, ¿Como afrontar el resultado del España-Alemania?

Al igual que Neuer, descarto que vuelva a ocurrir un 6-0 a favor o en contra de ninguna de las dos. Mas que nada porque no hay seis goles de diferencia entre ninguna de las dos. Pueden darse cualquiera de los tres posibles resultados, pero igual que ganar no te da el mundial perder no es el fin del mundo.

De ganar y ser campeones de grupo, en unos hipotéticos cuartos de final nos esperaria Brasil. Y una ronda más adelante, en semifinales, Argentina. Dos rivales perfectamente cualificados para cortar de raíz las ilusiones españolas. Cosa muy factible en el caso de llegar con el ego en la estratosfera como llegaria el entorno.

En el caso de perder, el propio entorno de la selección de España se encargaría de disparar contra todos, en particular contra Luis Enrique a quien no pueden nivel porque tiene personalidad y toma decisiones propias, y de repetir hasta la saciedad que el equipo es muy deficiente y faltan estrellitas como Nacho, Sergio Ramos o Fabian Ruiz. Lo peor de esto es que lo harían desde sus potentes altavoces para acallar la cordura y vender que el malvado Luis Enrique esta loco.

Por suerte para los cuerdos la realidad nos diria que en caso de perder ante Alemania tendríamos una bonita posibilidad de pasar a octavos de final de ganar el tercer partido a Japón. Además de regalo, si bien un camino con curvas hasta la final, habría un camino menos dificultoso en las rondas eliminatorias.

No es fácil perder, no nos han enseñado a perder, ni tampoco que la pérdida pueda ser algo positivo. La pérdida comporta en muchas ocasiones frustración, ira, tristeza, pena, incluso melancolía y depresión por lo que hemos perdido. De hecho pienso que hay que salir a ganar ese partido, pero aun con más convicción pienso que nuestro futuro dependerá de la gestión de ese partido ocurra lo que ocurra.

No es adaptativo pensar que un mundial es estable, que siempre será así, o que algo es para siempre. Esta idea errónea, hace que cualquier imprevisto se viva como algo imprevisto y negativo. Y para ganar un mundial se necesita durante todo el torneo además de un corazón caliente tener la cabeza muy fría.

Hemos de tener presente que un mundial está lleno de cambios, algunos los escogemos, otros nos vienen impuestos por la vida o el azar, pero la vida es eso, un constante cambio y una constante adaptación a estos cambios. ¿España podrá adaptarse a ellos para en el caso de perder después poder ganar?

Confio en la inteligencia de Luis Enrique y su grupo de trabajo para vivir el mundial con normalidad y sensatez. Y si necesitan cerrar la puerta a todos esos altavoces potentes que lo hagan sin reparo alguno.