Ansu Fati y Memphis liquidan al Valencia (3-1)

Ansu Fati volvió a jugar en el Barcelona
Foto: laliga.es

Una buena actuación de Ansu Fati le da el triunfo al Barcelona por 3-1 ante el Valencia en el Camp Nou.

Un gran gol y una voracidad que alteró todo el ecosistema blaugrana durante sesenta minutos -los que Ansu Fati estuvo en el campo- fueron la llave que le dio al Barcelona una nueva victoria liguera en el Camp Nou, ante el Valencia por 3-1. Memphis de penalti y Coutinho fueron los otros dos goleadores culés, antes Gayá había adelantado en el marcador al Valencia.

El partido empezó con un aliciente para todo el barcelonismo, la titularidad de Ansu Fati. El jugador que ha heredado el pesado número ’10’ del Barcelona. Lo cierto es que el joven jugador no defraudó a nadie. Un gol, un penalti provocado y un rápido y delicioso entendimiento con Memphis en el ataque del Barça, invitan a ser optimista hasta a Ronald Koeman, entrenador culé.

Empezó fuerte el Valencia. Porque salió decidido aprovechando una deficiente defensa a la hora de defender un córner del Barcelona. Lo hizo Gayá, atornillando su disparo lejano al poste derecho de la meta de Ter Stegen. Respondió rápidamente Ansu Fati, tras él lo hizo el Barcelona. En su primer diálogo con Memphis, el neerlandés le dejó un caramelo en la puerta del área que el 10 culé devoró en un visto y no visto. Disparó con rosca fuerte y ajustado al poste izquierdo de la meta de Cillesen y 1-1.

El Barça dio un paso adelante, pero jugando igual que en anteriores partidos, muy mal. Más que el Barcelona, el equipo de Ronald Koeman parecía una selección de compradores del día más cercano al Camp Nou. Eso sí, con un distinto (Ansu Fati) y un excelente escudero (Memphis). Ellos cocinaron y ellos se comieron el dulce que supuso para el Barcelona el 2-1. Ansu Fati le sacó un polémico penalti a Gayá, en el que Memphis no dio opción alguna a la intervención de su compatriota Cillesen.

El segundo tiempo siguió por los mismos derroteros que el primero para el 10 culé y su banda, jugaron horrorosamente mal. Por suerte para el Barcelona, hoy se encontraron a un Valencia que a pesar de estar bien plantado en el campo fue timorato y no se decidió a hurgar en los problemas defensivos del equipo local. Dispuso de hectáreas de campo en la zona ancha, pero más allá de dos maniobras de Guedes y Carlos Soler, apenas inquietaron a Ter Stegen.

Finalmente, y cuando el partido ya estaba absolutamente roto, Coutinho puso las cifras definitivas al marcador con un tanto en el que la defensa del Valencia era lo más parecido a una murga.

Lo cierto es que el partido también dejó sombras para el Barcelona, principalmente en defensa. Además, incomprensiblemente, Koeman desea tener la defensa bastante hundida penalizando a su centro del campo. Su defensa final del 2-1 planteando un 5-4-1 fue un monumento a la arruga futbolística. Un centro del campo al que le cuesta mucho llevar la pelota a posiciones ofensivas, solo De Jong sumó en este aspecto como en defensa por la cantidad de campo a abarcar.