Fiesta goleadora del Real Madrid en Santander
Comienzo de partido muy movido entre Racing y Real Madrid en El Sardinero. Hasta tres ocasiones claras de gol tuvo el merengue en los primeros diez minutos. Los de José Mourinho hicieron diana, no sin polémica, en la tercera oportunidad por medio de Kylián Mbappé.
El delantero francés cambio por gol un penalti cometido sobre el mismo, que Munuera Montero, colegiado del choque, deberá explicar detenidamente porque lo cobró. El colegiado jienense dijo que Pratti había agarrado a Kylián Mbappé, cosas que no se aprecia ni con una lupa de diez mil aumentos. Tras el gol, el partido entró en una meseta que duró doce minutos. En ella apareció un cameo estelar de Courtois, que negó el empate a Zabiri.
Tras la meseta, llegó el golpe del K.O para el Racing. Pablo Ramón, central racinguista, sale de zona muy lejos, y muy mal a intentar anticipar un balón con destino Mbappé. No lo consiguió, y con ello abrió un espacio que atacó Jude Bellingham con una decisión que no tuvo Agirrezabala en su salida fuera del área. 0-2.
Hasta el descanso, sino estaba claro antes, solo hubo un equipo, el Real Madrid. Los de José Mourinho, con tranquilidad pero sin pausa, empezaron a acumular ocasiones para ampliar la diferencia. Lo hizo a los treinta y seis minutos cuando Yan Diomande estampó en la escuadra de Agirrezabala un mal despeje de la zaga racinguista a la salida de un córner.
El segundo tiempo nos dejó un Racing que dejó de lado su versión ‘hallowinesca’ del día de hoy. Eso sí, sus intentos ofensivos resultaron absolutamente inofensivos para la zaga merengue. Tal es así, que siempre estuvo más cerca el 0-4, que casi lo consigue hacer Kylián Mbappé, que el 1-3. Llegado el ecuador del segundo tiempo, todos pusieron la vista en sus respectivos compromisos futuros.
El Racing de Santander en su partido ante el Málaga del próximo día 7, y el Real Madrid en su visita intersemanal europea al AEK Atenas. Esto nos dejó un partido de ritmo bajísimo, en el que lo más destacado fue un nuevo show de Munuera Montero, a instancias de su linier, que pito otro penalti fantasma. Ahora por manos de Aurelien Tchouameni. Eso sí, este penalti no llego a lanzarse, tras una larga revisión de VAR, que sirvió para que Munuera Montero se desdijera de su decisión inicial.
Esto desquicio, no sin razón, a la parroquia local que la tomó con un colegiado andaluz absolutamente incapaz de dirigir ni un partido de benjamines. Finalmente, y tras una gran bronca para Munuera Montero, los jugadores se fueron al túnel de vestuarios con el resultado de 0-3.



Publicar comentario