El Barça ya piensa en las ventas del próximo verano

El club azulgrana ya proyecta los ingresos por traspasos de Araujo y Ter Stegen de cara a un verano de 2027 marcado por la incertidumbre.

Este verano en Can Barça repetían una consigna: apurar el mercado al máximo aprovechando la regla del 1:1, fichando todo lo posible pensando en lo que pudiera venir después. El club sabe que los próximos meses no serán sencillos y que, de cara al esperado traslado definitivo a Montjuïc, los ingresos por ventas van a resultar determinantes. Esa planificación ya está en marcha, con apuestas que podrían dar sus frutos el próximo 30 de junio.

En la entidad no tienen del todo claro qué escenario económico llegará el próximo verano, así que el dinero de los traspasos puede jugar un papel clave. En el mercado que acaba de cerrarse se cumplió el objetivo con la salida de Ferran Torres, aunque otras operaciones, como la de Marc Casadó, se quedaron a medias. La apuesta por las cesiones se percibe internamente como una inversión que dará resultado más adelante.

Dos movimientos concentran buena parte de esa estrategia. El primero es la cesión de Ronald Araujo al Liverpool, con una opción de compra fijada en 55 millones de euros. En el club confían en que se ejecute: el uruguayo está rindiendo a buen nivel y el conjunto inglés tiene margen económico de sobra, algo poco habitual en jugadores de su perfil, pero que en Barcelona dan casi por hecho.

La segunda operación clave es la de Marc-André ter Stegen. Aquí el foco no está tanto en el traspaso como en el alivio salarial: el Barça ha tenido que asumir la práctica totalidad de su sueldo en las cesiones al Girona y ahora al Ajax, aunque en este último caso se considera una inversión necesaria. El alemán es titular indiscutible en Ámsterdam y ha regresado a la selección de su país, factores que deberían revalorizarlo. En el club creen que el próximo verano sí será posible una venta definitiva, lo que liberaría una parte importante de la masa salarial en su último año de contrato.

Ambas operaciones se consideran fundamentales de cara al futuro y deberán complementarse con algún movimiento más: encontrar destino fijo para Casadó y valorar alguna salida en defensa, con Balde y Koundé también en el mercado. Son dos activos con capacidad de generar ingresos importantes por la vía del traspaso.

Si este verano la prioridad fue reforzar al máximo la plantilla, la del próximo pasa por vender a quienes no entran en los planes, ingresar dinero y aligerar la masa salarial. Solo así podrá el club sumar algún refuerzo a una de las mejores plantillas que ha tenido en los últimos años. El trabajo, en gran parte, ya está hecho; ahora toca esperar los resultados.

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