El fútbol brasileño pierde su principal patrocinador

El presidente Lula prohíbe las apuestas online mediante una medida provisional y deja tocados los ingresos de Flamengo, Corinthians y otros

El Gobierno de Brasil firmó una decisión histórica que puede sacudir por completo el fútbol del país. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva decretó, mediante una Medida Provisional, el fin de las casas de apuestas online. La norma entra en vigor de inmediato, aunque deberá pasar por el Congreso en los próximos 120 días para mantenerse de forma permanente.

Lula justifica la decisión por el impacto social del sector, especialmente en el endeudamiento de las familias brasileñas. A partir de ahora quedan prohibidos los nuevos contratos de patrocinio con casas de apuestas, mientras que los acuerdos ya firmados podrán mantenerse hasta el 5 de octubre. Desde el 6 de octubre, las plataformas deberán dejar de operar por completo en el país.

Los clubes más afectados

El golpe económico para el fútbol brasileño es de gran magnitud. Actualmente, 14 de los 20 equipos de la Serie A cuentan con una casa de apuestas como patrocinador principal, un sector que en 2025 aportó más de 1.000 millones de reales a los clubes de la máxima categoría. El propio Brasileirão lleva el nombre comercial de Betano, la misma marca que patrocina al Flamengo.

El club carioca es, precisamente, uno de los más expuestos: su acuerdo con Betano, vigente hasta 2028, le reporta 268,5 millones de reales por temporada, el mayor patrocinio de la historia del fútbol brasileño. Le siguen de cerca el Corinthians, con 103 millones anuales de Esporte da Sorte, y el Palmeiras, con 100 millones de Sportingbet. Otros clubes como Vasco, Atlético Mineiro, Botafogo, Santos, São Paulo, Fluminense, Grêmio, Internacional y Cruzeirotambién dependen en buena medida de este tipo de acuerdos.

Ante el agujero financiero que podría dejar la salida de las bets, los clubes ya trabajan en alternativas para cubrir esos ingresos. La medida llega, además, a pocos días de las elecciones presidenciales del 4 de octubre, en un contexto político especialmente sensible.

Publicar comentario