Hamza Abdelkarim, el 9 gratis que ilusiona al Barça

El joven egipcio Hamza Abdelkarim ilusiona en pretemporada y plantea una pregunta incómoda: ¿necesita el Barça gastar una fortuna en un 9?

Cuando a un club grande le falta un delantero, la reacción casi automática es mirar el mercado en busca de un nombre de postín. Y el FC Barcelona, que es de los más grandes entre los grandes, no escapa a esa lógica. Si no llega un fichaje de 120 millones envuelto para regalo, enseguida cunde la sensación de que algo se ha hecho mal. A eso se suma una manía muy nuestra: creer que un ‘9’ solo vale si su nombre suena caro. Y su ficha, todavía más.

En medio de ese ruido ha ido ganando terreno Hamza Abdelkarim, sin que nadie se lo esperara demasiado. Tiene dieciocho años, pasaporte egipcio, buena estatura y pierna zurda. Tiene, además, una costumbre curiosa: encadena goles de dos en dos. Ya suma cuatro tantos esta pretemporada, repartidos en un doblete frente al Birmingham y sendas dianas ante el Basilea y su antiguo club, el Al-Ahly. Todo eso lo ha conseguido sin haber aparecido antes en ninguna lista de fichajes deseados.

Hazma no es Julián Álvarez

Nadie pide que Hamza sea Julián Álvarez, ni que recuerde a Haaland, a Kane o a Mbappé. Esos nombres pertenecen a un nivel de mercado completamente distinto. Es en la franja siguiente, la de lo razonable, donde empieza a tener sentido su caso. Casi cualquiera de los veinte mejores atacantes del continente rendiría bien en esta plantilla. El propio Barça convierte el talento en gol con facilidad. Rodeado de futbolistas como Lamine Yamal, Raphinha, Anthony Gordon, Fermín López, Karim Adeyemi, Pedri o Rodri, resulta difícil no acabar definiendo alguna ocasión.

El equipo genera constantemente situaciones de peligro. Lo que necesita es alguien capaz de confiar en ellas y resolverlas dentro del área. Ahí es donde Hamza empieza a convencer: se mueve como un rematador clásico, entra bien al primer palo y sabe también aguardar en el segundo. Tiene, además, un don especial para anticiparse a por dónde va a llegar el balón. El gol que marcó ante el Basilea explica bastante bien ese perfil: un centro buscando la zona alejada de la portería y una pierna lista para empujar un rechace hacia la red.

Hazma tiene mucho margen de mejora

Todavía tiene margen de mejora, claro. Lejos del área debe pulir su combinación con los compañeros y entender mejor los movimientos de Hansi Flick. Lo tranquilizador es que esas carencias tienen que ver con la falta de experiencia. No con la actitud ni con el hambre de gol, que ya trae de serie.

Queda, eso sí, la pregunta incómoda: ¿tiene sentido invertir una gran cantidad de dinero en un delantero sin recorrido probado? Nada garantiza que vaya a rendir mejor que este chaval salido de El Cairo. Parece razonable, al menos, darle minutos y comprobar su techo real. Con la marcha de Ferran Torres rumbo al PSG, hay un hueco libre en la delantera azulgrana. Y, a la vista de lo mostrado hasta ahora, Hamza parte con opciones reales de ocuparlo.

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