Emoción, lágrimas y victoria en el adiós de Dani Carvajal

Partido típico de fin de temporada en el Santiago Bernabéu. Muy poca velocidad por parte de ambos equipos, especialmente en el Athletic Club. El conjunto vasco solo se dejó ver por los dominios de Thibaut Courtois a la media hora de partido. Tras un buen centro de Ruiz de Galarreta, Iñaki Williams obligó al meta belga del Real Madrid a emplearse a fondo para evitar el 1-1. Recordemos que a los doce minutos, Gonzalo García asistido por Dani Carvajal, adelantó al Real Madrid en la primera oportunidad merengue del partido.

Por lo demás, el único aliciente del partido era ver cómo sigue la relación entre Kylian Mbappé y el público del Santiago Bernabéu. Y al menos por lo visto en el primer tiempo, podemos afirmar que es más que tirante. ¿Por qué? Porque a cada intervención en el partido de Kylian Mbappé, el respetable respondía con música de viento. Tampoco ayudó a mejorar la relación el nulo acierto del delantero francés durante el transcurso del primer tiempo, así como hacer caso a las estadísticas que generara el partido, como los goles de Jude Bellingham primero y Guruzeta después, para poner el 2-1 con el que se llegó al intermedio.

El buen gol de Kylian Mbappé nada más comenzar el segundo tiempo, cambió los pitos por una división de opiniones donde predominaban más los aplausos. Por lo demás, el tramite del partido siguió nadando en la insustancialidad por parte de ambas escuadras. De hecho, desde el inicio de la segunda parte todos estabamos esperando el momento emotivo de la noche. ¿Cuál? El momento de la sustitución de Dani Carvajal, en el cual se espera que se caiga el estadio aplaudiendo a su capitán.

Como antipasto del gran momento de la noche, llegó la despedida de David Alaba. Fue a los sesenta y siete minutos de partido. En ese momento, el jugador austriaco puso fin a su etapa en el Real Madrid, siendo aplaudido a rabiar por el público del Santiago Bernabéu, así como por todos sus compañeros. ¿El juego? Bien, gracias. El partido, que no le interesaba a nadie, pasó definitivamente a un segundo plano tras la salida de David Alaba, a quien esperaba su familia a pie de césped.

Para tomar temperatura de lo que sería el momento emotivo de la noche, el público del Santiago Bernabéu regaló una cariñosa ovación a Dani Carvajal cuando fue a apretar al portero bilbaíno, Padilla, cerca de la línea de fondo. Finalmente, el momento emotivo llegó. Y como se preveía, el coliseo madridista se cayó. Entre una ovación absolutamente fuera de categoría, un pasillo de ambos equipos y saludos de todos sus compañeros, Dani Carvajal abandonó el terreno de juego.

Por lo demás, con todos pendientes del homenaje a Dani Carvajal, el partido llegó sin pena ni gloria a su final con el resultado de 4-2. Brahim Díaz y Urko Izeta pusieron el broche final a un partido totalmente intrascendente, en el que solo importaba despedir a Dani Carvajal como merecía.

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