Tras la partida de Dro, este es el niño mimado de Hansi Flick
Un centrocampista de la cantera se cuela en la dinámica del primer equipo tras sorprender en su estreno oficial.
El Barça sigue mirando a la cantera. No es una novedad. Pero esta vez el foco está puesto en un perfil muy concreto. Joven. Versátil. Con personalidad. Y, sobre todo, con la plena confianza del entrenador.
La noche ante el Mallorca dejó una imagen clara. Un debut sin miedo. Con criterio. Con capacidad para adaptarse al ritmo. El cuerpo técnico tomó nota. También el banquillo. La decisión llegó rápido.
Tommy Marques seguirá entrenando con el primer equipo del FC Barcelona. Así lo avanzó @Touchlinex y así lo confirman fuentes del club. El mensaje interno es claro. Hansi Flick está encantado con su progresión.
El técnico alemán lo tiene muy bien valorado. Mucho. En los informes internos aparece una palabra repetida. Confianza. Flick ve en el canterano un centrocampista moderno. Capaz de jugar en varias alturas. Con lectura táctica. Y con disciplina sin balón.
No es casualidad. Tras la salida de Dro, el club necesitaba un nuevo referente en la sala de máquinas procedente de La Masia. Alguien preparado para dar el salto. Ese nombre ya está marcado en rojo.
En los entrenamientos ha destacado por su inteligencia. Se mueve bien entre líneas. Interpreta los espacios. No se esconde. Tampoco fuerza jugadas. Flick valora ese equilibrio. También su capacidad para adaptarse a distintos sistemas.
Dentro del vestuario el mensaje es prudente. Nadie quiere acelerar procesos. Pero la realidad es evidente. Tommy Marques se ha convertido en el centrocampista de la cantera mejor posicionado para sumar minutos con los mayores esta temporada.
Su versatilidad juega a favor. Puede actuar como interior. También como mediocentro. Incluso escorado si el partido lo exige. Esa polivalencia encaja con la idea del entrenador. Flick busca futbolistas que entiendan el juego. No solo especialistas.
El paralelismo con Dro no es casual. En el club ven similitudes. En la actitud. En la comprensión táctica. Y en la madurez pese a la edad. Por eso internamente ya lo señalan como su heredero natural.
El debut ante el Mallorca fue solo el primer paso. Pero no uno cualquiera. Fue una prueba superada. Y dejó huella. Desde entonces, el seguimiento es constante. Diario. Muy cercano.
En el Barça saben que la cantera sigue siendo clave. Y Flick también. Por eso cuida estos perfiles. Los observa. Los prueba. Y, cuando lo ve claro, apuesta.



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