Flick revoluciona el Barça y lo mete en el Top 8 de laChampions
El Barça pasó de la incertidumbre a la contundencia, venció 4-1 alCopenhague y cerró su clasificación directa a la siguiente fase europea.
La noche del miércoles 28 de enero, con este nuevo formato de la Champions, sepresentaba como un verdadero partido clave para la mayoría de los equipos que la disputan,ya que se definía el camino que podían seguir: estar en el Top 8 y evitar la próxima fase, obien clasificar para jugar la ronda previa a las eliminatorias. En ese contexto, el FC Barcelonarecibía al FC Copenhague; la visita llegaba con la esperanza de sacar un buen resultado en elSpotify Camp Nou para acceder a esa clasificación, mientras que el local, el equipo culé,buscaba ganar de forma contundente y esperar otros resultados para meterse en eseansiado Top 8.Tras la experiencia de la intensa lluvia ante el Oviedo, las miradas estaban puestas en el cielopara ver qué podía pasar, aunque lo que nadie esperaba era el verdadero baldazo de aguafría que llegó en el minuto 4: una mala coordinación defensiva dejó mal parada la línea delfuera de juego, Dadason quedó habilitado y definió ante la salida de Joan García, poniendoel 1-0 y complicando el trámite para el FC Barcelona. El equipo pareció despertar a partir delminuto 10, gracias al trabajo de Eric García, Dani Olmo y Fermín, que intentaban conectarcon los delanteros. Sin embargo, el problema surgía en las acciones de contragolpe delconjunto danés, ya que la defensa no ofrecía garantías de seguridad para tirar la línea delfuera de juego ni en la salida ni en determinadas marcas. Todo esto ante un rival que, auncon ciertas limitaciones, generaba peligro y obligaba a Joan García a actuar casi como líbero,despejando balones constantemente. Los nervios estaban a flor de piel: los minutos pasabany el resultado no se movía. El que mostraba mayor claridad en cada jugada era Eric García,quien estrelló un remate en el travesaño. Así finalizo la primera etapa, con un resultadoinesperado.Es evidente que las ausencias de Pedri, De Jong y Gavi le pasan factura a este Barça. En eltorneo doméstico alcanza para ir rotando y remendando, pero en Europa, aun ante un rivallimitado aunque muy motivado como el Copenhague, la exigencia es otra. Esto obligó aHansi Flick a hacer verdaderos malabares, y el técnico alemán no defraudó. La segundasorpresa de la noche para los 44.609 espectadores llegó con el ingreso de Marc Bernal porEric García, y a partir de ahí el partido cambió por completo: empate de Lewandowski trasasistencia de Lamine, dominio azulgrana y chances claras, aunque siempre con el peligrolatente del contragolpe danés.El gol de Lamine abrió definitivamente la puerta de la remontada, que comenzó a sellarsecon el penal convertido por Raphinha, tras una infracción dudosa sobre Lewandowski. Paracerrar la fiesta, Marcus Rashford marcó un golazo de tiro libre. El final del encuentrocoincidió con la salida del Real Madrid del Top 8, lo que desató la celebración de los hinchasculés que permanecieron en el estadio y que incluso festejaron el gol del arquero delBenfica. Los nervios se disiparon por completo, aunque el gol anulado al Copenhaguegeneró polémica. Resultado final: 4-1. Dos partidos en uno, dos tiempos opuestos y unBarça que cumplió el objetivo de meterse en el Top 8.La última visita del Copenhague a Barcelona por Champions League fue el 20 de octubre de Es evidente que las ausencias de Pedri, De Jong y Gavi le pasan factura a este Barça. En eltorneo doméstico alcanza para ir rotando y remendando, pero en Europa, aun ante un rivallimitado aunque muy motivado como el Copenhague, la exigencia es otra. Esto obligó aHansi Flick a hacer verdaderos malabares, y el técnico alemán no defraudó. La segundasorpresa de la noche para los 44.609 espectadores llegó con el ingreso de Marc Bernal porEric García, y a partir de ahí el partido cambió por completo: empate de Lewandowski trasasistencia de Lamine, dominio azulgrana y chances claras, aunque siempre con el peligrolatente del contragolpe danés.El gol de Lamine abrió definitivamente la puerta de la remontada, que comenzó a sellarsecon el penal convertido por Raphinha, tras una infracción dudosa sobre Lewandowski. Paracerrar la fiesta, Marcus Rashford marcó un golazo de tiro libre. El final del encuentrocoincidió con la salida del Real Madrid del Top 8, lo que desató la celebración de los hinchasculés que permanecieron en el estadio y que incluso festejaron el gol del arquero delBenfica. Los nervios se disiparon por completo, aunque el gol anulado al Copenhaguegeneró polémica. Resultado final: 4-1. Dos partidos en uno, dos tiempos opuestos y unBarça que cumplió el objetivo de meterse en el Top 8.La última visita del Copenhague a Barcelona por Champions League fue el 20 de octubre de2010, con triunfo blaugrana 2-0.


