El Barça de Flick : vendaval ofensivo que rompe los límites

La explosión goleadora del proyecto de Hansi Flick ya asusta en Europa. Un equipo que ha encontrado un ritmo pocas veces visto. Una versión que multiplica su impacto partido tras partido.

En 21 partidos oficiales, el equipo ha conseguido 59 goles en todas las competiciones. Una marca descomunal. Un registro que sitúa a este grupo entre los más productivos del mundo en la temporada 25/26. Y, sobre todo, una señal clara de que el proyecto va más allá de un buen momento. Esto ya es tendencia.

La transformación nace en el banquillo. El cambio táctico es profundo. La estructura ofensiva se mueve con una velocidad poco habitual. Cada ataque encuentra caminos. Cada jugada muestra una intención clara: dominar desde la agresividad. Esa es la firma de Hansi Flick, el técnico que ha reactivado la esencia competitiva del club.

El equipo, además, ha logrado algo muy difícil. Mantiene constancia. Marca en casi todos los encuentros. No depende de un único jugador. No vive de rachas aisladas. Se alimenta de la suma de varios. Futbolistas jóvenes y veteranos participan en la construcción del gol. Esa mezcla, bien gestionada, explica parte de este impulso.

Las cifras también generan presión fuera. Los rivales ya lo notan. Defender a este grupo requiere un nivel extremo de concentración. Un error se paga muy caro. Un mal repliegue, también. La amenaza es constante. La sensación es que cualquier jugada puede acabar dentro.

En el interior del vestuario existe otra lectura. El equipo siente que todavía tiene margen. Que puede producir más. Que aún queda por afinar automatismos. Esa ambición explica por qué las cifras no sorprenden a los propios jugadores. Ellos ven progreso. Ven movimiento. Ven crecimiento real.

Este inicio abre un debate inevitable. ¿Hasta dónde llegará este ritmo? ¿Se sostendrá toda la temporada? El desgaste será un factor. También la acumulación de partidos. Pero, si la tendencia se mantiene, la campaña puede convertirse en una de las más productivas del club en el siglo XXI.